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AUDAZ, PRODUCTIVO Y FELIZ

Robin Sharma

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Fragmento

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Vive desde ahora mismo en plenitud

Hay mucha gente, demasiada, que pospone la vida. Lo mejor, nos decimos, llegará cuando tengamos tiempo, o acabemos los proyectos acuciantes que consumen nuestros días. A nuestros allegados les aseguramos que seremos más afectuosos, más apasionados cuando todo se calme un poco. Nos hacemos la promesa de que en cuanto dispongamos de algo más de tiempo conseguiremos una forma física inmejorable y seguiremos una dieta más sana. En nuestro fuero interno, sin embargo, todos sabemos que nunca habrá mejor momento que este para vivir la vida al máximo. Porque si no es hoy, ¿cuándo será entonces?

Solemos vivir como si tuviéramos todo el tiempo del mundo. Posponemos vivir de verdad y sacar lo mejor de nosotros, pero de días en semanas, de semanas en meses y de meses en años el tiempo se nos pasa volando y finalmente se agota. La mayoría se arrepiente de lo mismo en el lecho de muerte: de no haberse arriesgado lo suficiente, ni de haber desarrollado todo su potencial humano. Y de no haber dado más amor.

Recibe antes que nadie historias como ésta

No dispones de días de más ni de días sin sentido. Hoy mismo puedes tomar la decisión de aspirar a una meta más alta, de ser quien siempre has deseado ser. Hoy es el día en que puedes decidirte a conseguir una excelente salud, o a ejercer como un verdadero líder en el trabajo, o a ser más auténtico como persona, o a correr más riesgos y enfrentarte a tus miedos. A mi entender, en eso consiste el liderazgo: en aprovechar el momento y hacer que tu vida sea un ejemplo para los demás de lo que puede conseguir un ser humano. No dejes nunca de pensar en cómo sería una vida mejor. Como digo en mis conferencias y talleres, «con mejor conciencia se pueden tomar mejores decisiones, y con mejores decisiones se obtienen mejores resultados».

Citas en las que inspirarte

No es cayéndose al agua como se ahoga uno, sino quedándose en ella.

EDWIN LOUIS COLE

Tras alcanzar la cima de una gran montaña, descubres que hay muchas otras por escalar. Me he tomado un momento para descansar, he admirado el espléndido paisaje que me rodea y contemplado el camino recorrido, pero no puedo descansar demasiado tiempo, porque la libertad comporta responsabilidades, ni me atrevo tampoco a entretenerme, porque aún no ha terminado mi largo caminar.

NELSON MANDELA

Si no luces con la fuerza con que era tu destino que lucieses, no solo te traicionas a ti mismo, sino que el mundo es peor de como podría ser.

ROBIN SHARMA

6 maneras de llegar a la excelencia personal

1. Redacta un plan de vida para veinte años, tanto en el ámbito profesional como en el personal. Las mejores empresas procuran regirse por una exposición bien meditada de sus objetivos, ideales y valores. Con un plan claro, y una declaración de tus principales valores, podrás tomar decisiones más acertadas, lo cual redundará en menos equivocaciones.

2. Dedica más tiempo a pensar. He prestado mis servicios a las empresas de tecnologías de la información de mayor éxito de la India, y una de las filosofías por las que se gobiernan es la de alentar a los trabajadores de un equipo a que dediquen un tercio de su tiempo a la contemplación. Los seres humanos más eficaces son aquellos que reflexionan más sobre la vida. Piensa con qué quieres que se identifique tu existencia, y en cómo puedes crear más valor. Descubre lo que no funciona en tu vida, y así podrás cambiarlo.

3. Alcanza el equilibrio. No es fácil encontrar el punto medio entre lo laboral y lo personal. Es un reto que se nos plantea cada día, pero si te esfuerzas obtendrás muchos mejores resultados. Reserva tiempo para el ejercicio físico. Asegúrate de que tu familia y tus amigos reciban la atención que se merecen. Y dedica tiempo a ti mismo, porque cuanto más a gusto te sientas más energía positiva difundirás en tu entorno.

4. Corre riesgos calculados. Haz algo que te incomode una vez por semana, empezando por lo que más te asuste. Recuerda que tu crecimiento está más allá de tus miedos.

5. Sé más afectuoso. Los grandes equipos los crean aquellos líderes que no temen ser sinceros ni mostrarse amables con su personal. No es una muestra de debilidad, sino de fortaleza. Sé cariñoso, educado y compasivo con todos los que te rodean. No se trata de arredrarte ante las dificultades, no; de lo que se trata es de poner más humanidad en tu vida.

6. Sé distinto. Por definición, los líderes no siguen al grupo. Vive según tus propios criterios. Presta atención a esos valores que te definen. Sé creativo. No dejes de ser un idealista.

El valor de tu reputación

Mi padre me dijo que una reputación podía tardar en construirse treinta años y perderse en treinta segundos. Estoy convencido de que hay pocas cosas tan importantes como el buen nombre; que te devuelvan las llamadas es algo que no tiene precio. Hoy en día, sin embargo, mucha gente comete el error de pensar a corto plazo y optar por el dinero fácil, por la ganancia rápida, pero no hay éxito en los negocios en los que no se cuidan las relaciones, y esto último lleva su tiempo. Si prometes poco, das mucho, acabas todo lo que empiezas, sabes escuchar y aportas a tus clientes un valor excepcional, obtendrás su respeto y confianza, y de ese modo beneficiarás tu marca personal, que es tu reputación. Vela por tu buen nombre; es uno de tus bienes más preciados. Sé intachable en tu honradez, y no hagas nunca nada que empañe lo que personificas. Así conseguirás una larga carrera en los negocios, y también alcanzarás la plenitud vital.

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¿Qué caracteriza a las personas de rendimiento extraordinario?

La semana pasada compartí dos días estupendos y muy estimulantes con un grupo de altos ejecutivos de organizaciones del Fortune 500, organismos públicos e iniciativas empresariales. Se habían congregado en una sala de reuniones de un hotel de Toronto para participar en The Elite Performers Series (EPS), un programa que creé hace aproximadamente un año para ayudar a los empresarios a alcanzar nuevas cotas de éxito y relevancia tanto en el ámbito profesional como en el personal. A lo largo de esas dos jornadas quedé profundamente impresionado por los avances que observé en el seminario, y que me confirmaron en la idea de que todos llevamos dentro algo muy grande y que tan solo necesitamos de un entorno seguro que nos estimule para sacarlo a la luz.

A medida que fui conociendo a los participantes del programa, vi con más claridad que las dificultades a las que se enfrentan las personas son en gran parte siempre las mismas. Todos deseamos encontrar más sentido a la vida. Todos tenemos sueños que anhelamos cumplir. A todos nos limitan una serie de miedos. También me di cuenta de que, cuando no nos esforzamos al máximo en el trabajo y en la vida personal, no solo nos traicionamos a nosotros mismos, sino que le negamos a la gente con la que trabajamos, y a la que servimos, la oportunidad de compartir nuestra excelencia; tanto es así que si no elevamos nuestras expectativas y no nos convertimos en quien sabemos que estamos destinados a ser, el mundo no mejorará.

Espero que puedas beneficiarte de los siguientes pensamientos sobre las características que definen a una persona de rendimiento extraordinario. Reflexiona sobre ello.

1. Las personas de rendimiento extraordinario no desempeñan el papel de víctima, sino el de vencedor. Durante mis viajes por el mundo, en los que colaboro con diversas organizaciones como coach ejecutivo, conferenciante y asesor de dirección, veo muchas culturas empresariales en las que se niega por completo la responsabilidad personal. La gente culpa a los demás de lo que no funciona en su organización, y si algo sale mal busca culpables en su entorno. Sin embargo, como digo en mi libro Las 8 claves del liderazgo del monje que vendió su Ferrari, «echarles la culpa a los demás solo es disculparse a sí mismo». Todos tenemos la capacidad de generar resultados. Una sola persona puede cambiar una cultura empresarial modificando su zona de influencia, es decir, creando un nuevo equipo, lo cual influye en la cultura de empresa, que a su vez afecta a la organización. Si en tu empresa algo no funciona, usa tu poder para introducir los cambios que deseas.

2. Las personas de rendimiento extraordinario se centran en lo que merece la pena. La mayoría de la gente intenta serlo todo para todos, y al final no consigue nada. Aquellos que muestran un rendimiento altísimo se distinguen por poseer una especie de puntero láser que enfocan en sus máximas prioridades, y una aguda conciencia de cómo utilizar mejor su tiempo. De hecho, edifican toda su existencia alrededor de las actividades que mayor rendimiento les ofrecen con respecto a la inversión. Saben decir que no. Cada mañana, durante su «hora sagrada», dedican un tiempo a planificar y a pensar estratégicamente en lo que deberán hacer durante el día para rendir al máximo y ser de la mayor utilidad posible.

3. Las personas de gran rendimiento viven su verdad. Ahora mismo, mientras estás leyendo este manual, en lo más profundo de ti mismo sabes cómo debería ser tu vida (laboral y personal) para que fuera más auténtica. Tu corazón, en este mismo instante, sabe lo que es bueno para ti. Las personas que buscan la excelencia en el rendimiento han aplicado sus principios organizativos a su filosofía personal, que tienen el valor de plasmar en su día a día, lo cual les otorga un gran poder y unos niveles de confianza excepcionales, porque son conscientes de ser fieles a sí mismos.

4. Las personas de rendimiento extraordinario establecen conexiones humanas. Todas las actividades profesionales giran en torno a las relaciones. No hay nada más importante que crear lazos emocionales con tus compañeros de equipo, tus proveedores y tus clientes. Muchas organizaciones creen erróneamente que en el mercado actual se compite por la cuota en el gasto del consumidor. Lo cierto es que en los actuales mercados la competencia gira en torno a las emociones de la gente. Hazte visible en tus relaciones. Tómate la molestia de memorizar los cumpleaños y de escribir a mano cada semana notas personales de agradecimiento. Es fundamental que los demás sepan que no te son indiferentes. Si les abres tu corazón, te recompensarán con su lealtad y también con su afecto.

5. Las personas de rendimiento extraordinario crean un valor excepcional. Estoy profundamente convencido de que en el mercado actual se nos gratifica en función del valor que añadimos. Si quieres más beneficios, aporta más valor. Dales a tus clientes más valor del que tienen derecho a esperar. Promete siempre por debajo de tus posibilidades, y luego da más de lo que se espera de ti. Reflexiona hasta altas horas de la noche sobre la mejor manera de servir a las personas con las que tienes el privilegio de hacer negocios y ayudarlas a cumplir sus sueños. Será un empujón decisivo para tu carrera.

6. Las personas de rendimiento extraordinario se vuelcan en la excelencia. Uno de los aspectos en los que hago más hincapié durante el programa de dos días de la Elite Performers Series es un proceso que ha demostrado ayudar a cualquier trabajador a alcanzar la excelencia en todo lo que hace. Personalmente la palabra «excelencia» me parece muy bonita. Las personas de rendimiento extraordinario se hacen constantemente la siguiente pregunta: «¿La manera que tengo de mostrarme a los demás es excelente en todo el sentido de la palabra, es un reflejo de alguien que juega en primera división?». En el mundo en que vivimos impera la mediocridad. Cuando te dedicas, o mejor dicho te vuelcas, en llegar a la excelencia, tanto en tu forma de pensar como en tus actos, destacas en un mercado repleto de gente y demuestras un verdadero liderazgo.

7. Las personas de rendimiento extraordinario profundizan en sí mismos. No hay cambio posible sin cambio personal. Vivimos en un mundo centrado en lo exterior, que nos vende la idea de que nuestras vidas cambiarán el día en que ganemos más dinero, tengamos un coche mejor o subamos en el escalafón jerárquico, pero cuando obtenemos cualquiera de estas cosas nos quedamos vacíos e insatisfechos. El verdadero éxito deriva del éxito interior. Dedícate a averiguar quién eres realmente; conecta de nuevo con tu luminosidad; enfréntate a tus miedos; evalúa la calidad de tu vida y lo que quieres que represente; reflexiona sobre las convicciones que te están limitando y pregúntate de dónde vienen. La mejor inversión que puedes hacer es invertir en tu mejor yo.

Citas en las que inspirarte

Fomenta todas tus disposiciones de índole virtuosa, y ejercítalas siempre que surja la oportunidad con la certeza de que adquirirán más fuerza a través del ejercicio, al igual que las extremidades corporales, y de que el ejercicio las volverá habituales.

THOMAS JEFFERSON

El amor a uno mismo no solo es necesario y bueno, sino un requisito imprescindible para amar a los demás.

ROLLO MAY

Nos preparamos constantemente para vivir, pero nunca vivimos.

RALPH WALDO EMERSON

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