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Sarna con gusto (Refranes, canciones y rastros de sangre 1)

4 2 opiniones
SUMA, Abril 2016

Tras el éxito de la trilogía «Versos, canciones y trocitos de carne» vuelve César Pérez Gellida con su novela más negra, protagonizada por el concienzudo inspector de policía Ramiro Sancho.

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Sinopsis

Primer libro de la trilogía «Refranes, canciones y restos de sangre».

Lastrado por los efectos nocivos que le ha dejado la obsesiva persecución de Augusto Ledesma, el pelirrojo inspector de homicidios de Valladolid, Ramiro Sancho, vuelve al Cuerpo con la esperanza de retomar las riendas de su vida anterior. Nada más lejos de la realidad.

Una adolescente ha desaparecido en el marco de las ferias patronales de la ciudad. Se trata de la hija de

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Las reseñas de los lectores

  • megustaleer

    Un gran comienzo de trilogía, con una historia dura y cruel contada sin filtros.

    5

    En Sarna con gusto nos encontramos ante una historia que está llena de matices, que quizás no es la más original del mundo pero que es profunda y muy compleja. Tenemos diferentes puntos de vista, lo que le da dinamismo e interés a la historia, además de mucha dimensión ya que nos permite tener una visión más amplia de todo lo que pasa, nos hace vivirlo todo más y nos permite saber que piensa y que siente cada uno, tanto los policías, como la familia de la víctima, la víctima en sí y los secuestradores.

    Algo que me gustaría apuntar es el gran acierto de poner al comienzo de todo una guía con los personajes que aparecen en la novela pues es sin dudas una gran herramienta ya que, si en algún momento no acabas de situar a alguien, en un momento miras quien es y listo.

    Una de las cosas que más me han gustado es como se nos explica la historia. El estilo es totalmente directo, todo se nos cuenta sin tapujos, sin filtros, tal y como es. Es por ello que acaba siendo una historia cruda, cruel, desgarradora, intensa y, sobre todo, real, muy real pues en la vida las cosas son así y pasan cosas como las del libro, que son crueles, desagradables e incluso repugnantes, tanto que te llegan muy hondo y te remueven por dentro, pero creo que es muy acertado que el autor nos los cuente así y no suavice nada.

    He sentido que a casi toda la trama la envuelve un aire muy oscuro y decadente y creo que le viene perfecto para el tipo de historia que se nos cuenta. Por otro lado, las partes que se alejan más del caso, como suele ocurrirme, se me han hecho algo pesadas y lentas. No me refiero a todo lo de la Hermandad, no, ya que este es un tema que me ha interesado mucho, sino a esas partes más, digamos, filosóficas que a mí nunca me terminan de convencer y que se me hace cuesta arriba leer.

    Es una historia altamente adictiva y ya desde la primera página te atrapa y necesitas siempre más y más ya que contamos con diferentes misterios lo que hace que el lector tenga mucha curiosidad y quiera resolverlos todos, saber que pasará. El autor, además, va subiendo el nivel de intriga y misterio, con lo que a su vez crece el nivel de ansia del lector por saberlo todo, por resolver las dudas.

    Se nota, y mucho, la gran labor que ha hecho el autor de documentación respecto a la policía y a cómo actúan en casos como este. El caso que nos presenta tiene una base muy buena y firme, los procesos policiales que se llevan a cabo se nos explican muy bien, de una forma fácil de entender y seguir, en sí, todo se nos explica de una forma sencilla y que hace que el lector no se pierda en ningún momento.

    Una de las cosas que más me han gustado es lo bien tejido e hilado que está todo. Como se nota que el autor lo tenía claro en su cabeza, que sabía perfectamente como sucedería todo, que pasaría y cuando pasaría pues todo está cuidado hasta el más mínimo detalle, sin dejar ni un solo fleco suelto, sin dejar nada sin explicar y uniéndose todo de una forma perfecta, sin ningún tipo de resquicio y siendo muy lógico y coherente.

    La subtrama de la que he hablado antes, la de la Hermandad, me ha parecido muy interesante, aunque para mi gusto acaba siendo demasiado secundaria. Entiendo que en las siguientes partes la desarrollará más, o eso espero pues es algo que estoy segura de que daría mucho juego ya que, siendo algo secundario, en esta lo ha dado.

    Algo que quiero destacar es la total ausencia del amor. No hay ni gota, ni una pincelada de una historia que se podría dar más adelante, no, no hay nada de nada y esto es algo que hay que aplaudir pues últimamente parece que hay que meter una historia de amor porque si en los libros cuando no son necesarias así que agradezco al autor que no haya puesto nada ya que sin dudas habría quedado muy forzado.

    El final me ha parecido de lo mejor del libro. Puede que guste o puede que no guste, ya se sabe que para gustos están los colores, pero es real y muy vivido. El caso del secuestro se resuelve y queda todo bien cerrado por esa parte, en cambio la subtrama de la que hablé antes queda abierta y te deja con la sensación de que las cosas solo acaban de comenzar por lo que imagino que en las siguientes partes la desarrollará más.

    Los personajes están construidos y definidos perfectamente, incluso los secundarios que apenas salen y no he sentido que a ninguno le faltase profundidad. La mayoría son personajes muy ricos, llenos de matices y de los que no hablaré en profundidad pues, sin dudas, hay que conocerlos sin saber apenas nada de ellos.

  • megustaleer

    La crónica trepidante de un secuestro relatada desde todos los ángulos al más puro “estilo Gellida”.

    3

    Sudaba y tenía sed. El calor, el ambiente viciado y el olor a orín seco que ascendía por sus fosas nasales se empeñaban en devolverle a la pesadilla en la que había ingresado hace unas horas. Cada hueso dolorido y cada articulación entumecida le recordaban que se encontraba en una situación de privación de libertad contra su voluntad.

    En los escasos nueve metros cuadrados que tendría el cubículo donde aquel individuo le había metido estaban ella, sus temores más profundos y el coraje feroz que sólo hace su aparición en situaciones desesperadas. Margarita trata de calmarse. Piensa en su familia. En la noche en que salió de fiesta y ya no pudo regresar a casa. Repasa sus últimas acciones. Le viene a la cabeza la imagen nítida de un tipo desaliñado, huesudo e inexpresivo que dice ser agente de la ley y la obliga a entrar en un supuesto coche patrulla. Debería haber tomado más precauciones. Si no hubiera sido tan confiada tal vez no estaría ahora en ese zulo mugriento e insalubre. Aunque ya no sirve de nada lamentarse, ahora es demasiado tarde. Ojalá todo esto no fuera real y su imaginación le hubiera gastado una mala pasada. Pero el bozal que le impide abrir la boca y gritar para expulsar a esta maldita locura disuelve cualquier esperanza y la devuelve a la dura realidad.

    A estas alturas la policía debe andar buscándola, imagina Margarita. Y no se equivoca. Su ausencia ha puesto en marcha a la Unidad de Secuestros y Extorsiones y al Grupo de Homicidios de Valladolid. Tiene a todo un equipo de profesionales expertos en la materia trabajando en su caso, un caso complicado de manejar en el que tanto los buenos como los malos son especialistas y actúan como tal. Si la policía en un proceso de este tipo sabe que la mejor opción para alcanzar el éxito es seguir a pies juntillas el procedimiento establecido, los delincuentes hacen lo propio y operan bajo las instrucciones de lo que podría calificarse como el manual del buen secuestrador.

    La víctima del secuestro es una menor, una adolescente hija de un político y nieta de un gran empresario adinerado. La policía contempla todas las variables y alecciona a los padres de Margarita Zúñiga. La familia no sabe durante cuánto tiempo se puede prolongar la agonía, pero debe aprender a resistir. Convivir con el miedo será una constante en sus vidas hasta que el caso se resuelva.

    Consciente de que el tiempo en este caso es crucial, Ramiro Sancho, un Inspector de Policía del Grupo de Homicidios de Valladolid curtido en mil batallas y aficionado a los refranes, dichos populares y música de la buena, se impone a sí mismo la obligación de encontrar a la niña. Con la ayuda de la Inspectora Sara Robles y de su equipo de agentes, hombres de ley duros y valerosos siempre dispuestos a proteger a la víctima con su vida si es necesario, dejará de lado su intención inicial de recuperar las riendas de su vida tras el estado en que le dejó su obsesiva persecución del criminal Augusto Ledesma y seguirá su instinto para llegar hasta el final del asunto. Para rescatar a la menor cuenta con el apoyo (o con el inconveniente, según se mire) de Fernando Fajardo Feix, un tipo engreído e insoportable que se hace llamar a sí mismo la "Triple Efe" y que lidera la Unidad de Secuestros y Extorsiones.

    En torno a este argumento gira "Sarna con gusto", la que ha sido calificada como la novela más negra de César Pérez Gellida. Perfectamente envuelta en el "estilo Gellida" (sus lectores sabrán de qué hablo y reconocerán entre sus líneas el tono crudo, veraz, desafiante e irresistiblemente atractivo que caracteriza a sus obras), relata de manera detallada la crónica trepidante de un delito tan cruel como es la privación de libertad desde todos los ángulos y coloca al lector simultáneamente en la piel de la víctima, de los familiares, de la policía e incluso de los propios secuestradores. Nunca un secuestro fue comprendido por el lector de manera tan global ni suscitó por su parte tantos rechazos ni empatías.

  • megustaleer

    Acierto

    4

    Dolores Redondo, la aclamada autora de la trilogía de novela negra del Valle de Baztán se declara fan de Pérez Gellida. Y yo me atrevo a  aventurar que Sarna con gusto supera a cualquiera de las obras de dicha trilogía.

     

    Prueba de ello es la maestría del autor para tejer líneas argumentales redondas que parten de la realidad y la toman como centro de operaciones. En efecto, el inspector de policía que asesoró a Pérez en los aspectos técnicos de la obra nos deja bien claro en el magnífico prólogo del libro que el autor ha conseguido pensar y actuar como un policía para escribirlo. Por lo tanto, las páginas del libro respiran autenticidad y honestidad. No hay ases en la manga: lo que ves es lo que hay.

    La obra viene protagonizada por el inspector Sancho, que vuelve al cuerpo de policía después de una suspensión y le toca el gordo de la lotería: el caso del secuestro de la hija adolescente de un político local.

    Precisamente, la capacidad de Pérez para cambiar de voz y de ángulo (familia, víctima, secuestradores, policía) nos ofrece una visión poliédrica de lo que es un secuestro, y con ella consigue desarmar al lector más exigente.

    El autor quiere completar una nueva trilogía con el inspector Sancho, es por ello que va apuntando también líneas argumentales para las posteriores entregas. En ellas debería seguir la misma fórmula que en Sarna con gusto: apuntalarlas a la realidad para evitar el riesgo del exceso y la pirotecnia (como pasa, p. ej. con Dan Brown).

    Además de honesta, la novela es entretenida. Cuenta con el empuje que tiene el inspector Sancho, una especie de Diego Alatriste moderno: serio, noble y con sus demonios interiores a raya para que no interfieran en su trabajo. Un hombre siempre dispuesto a dar un paso adelante cuando se trata de recibir palos y que no les caigan a sus inferiores, que para eso sirven los galones.

    Es difícil no tenerle cierto aprecio cuando sabemos que no tiene reparos en compartir con su equipo  tapas de tortilla, choricillos, pimientos, etc. en los bares de Valladolid mientras con la ayuda de las cañitas de cerveza repasa los pasos a seguir del caso en cuestión.

    Sarna con gusto es la obra de un escritor al que se le nota cómodo,  seguro y con ganas de superarse a sí mismo. Va por el buen camino, sin duda.

     

  • megustaleer

    Un libro con el que el tiempo no pasa, vuela

    5

    César Pérez Gellida lo vuelve a hacer, vuelve a brindarnos a los lectores una novela que no puedes soltar, y aunque puede sonar a topicazo, a algo que se dice siempre para vender o publicitar libros, en este caso es completamente real. Sarna con gusto es una de esas novelas que es mejor coger si tienes tiempo para leer, porque si no es así, lo vas a pasar realmente mal, tu ansiedad por volver a sumergirte en sus páginas va a crecer por momentos. Yo me estrené con el autor hace un par de años (quizá un poco más), antes de empezar con el blog, porque me llamó la atención la sinopsis de Memento Mori (una de las primeras novelas que reseñé, por cierto): acierto pleno. Ahora, con Sarna con gusto, vuelve a acertar. En este libro, César Pérez Gellida nos enfrenta cara a cara con la peor cara del ser humano, sin tapujos, sin cortapisas; lleva al límite a sus personajes, los enfrenta a sus peores demonios y también a sus mayores temores. Vemos que nadie es blanco o negro, nadie se mueve plenamente en el bien o el mal Pero también somos testigos de que nadie escapa a su pasado y que todas nuestras acciones tienen consecuencias, sobre nosotros pero también sobre terceros.

     

    Utilizando un estilo directo acompañado de una prosa actual pero al mismo tiempo muy cuidada, César Pérez Gellida utiliza en Sarna con Gusto utiliza la figura de un narrador omnisciente que se expresa en tercera persona y que será el encargado de hacernos llegar a los lectores toda la información, tanto objetiva como subjetiva. Un narrador que va cambiando la perspectiva que nos muestra a los lectores, pues seremos testigos de una historia desde diferentes puntos de vista: secuestradores, víctima, investigadores, familiares? Con unas descripciones exhaustivas, pero que en ningún momento resultan pesadas, sino todo lo contrario, ya que permiten que nos situemos en cada uno de las escenarios de forma real y vívida, acompañadas de unos diálogos muy bien construidos y que mantienen muy buen ritmo, el autor crea unas escenas realmente buenas, de un realismo que asusta y que hace que el lector se descubra en muchas ocasiones conteniendo la respiración. Sarna con gusto nos lleva a través de unas tramas intensas, descritas de forma muy real y que van encajando a la perfección para conducirnos hacia un final de infarto.

     

    En cuanto a los personajes, volvemos a reencontrarnos con el inspector Ramiro Sancho, protagonista de la anterior trilogía del autor. En esta novela, Ramiro vuelve tras todo lo acontecido en el caso de Augusto Ledesma, todavía no está recuperado del todo y lo único que quiere es intentar llevar una vida lo más tranquila posible, aunque lo ocurrido en el pasado sigue atormentándole cuando está solo. Pero no será únicamente con Ramiro con quien nos reencontremos en esta novela, pues también volvemos a saber de sus compañeros en el cuerpo, del policía islandés retirado Olafur Olafson o de Érika Lopategui. En líneas generales, todos los personajes construidos por César Pérez Gellida están tan bien dibujados y perfilados dentro de la novela que llegas a pensar que cuando levantes la cabeza del libro los vas a tener delante, llegando a alcanzar cotas de realidad enormes, que unidas al realismo con el autor construye las escenas, consiguen hacer pensar al lector que no solo está leyendo Sarna con gusto, la está ?viviendo?. Como he dicho antes, el autor nos demuestra en esta novela que nadie es absolutamente bueno o malo, nadie está compuesto solo por una cara, todos tenemos luces y sombras. Algo sobre lo que también quiero llamaros la atención es el cameo que realiza el autor en su novela (no es la única en la que lo hace), y que a mí me la llamó muchísimo, porque además me pareció muy bien traído en este caso, no os cuento mas y os dejo que lo descubráis vosotros mismos cuando la leáis.

     

    Supongo que llegados hasta aquí habréis deducido que mi recomendación sobre Sarna con gusto es absoluta, y ya os digo que estáis en lo cierto. Y si tenéis alguna duda porque no habéis leído todavía su anterior trilogía y no sabéis si podríais empezar con esta segunda directamente, mi opinión personal es que sí, pues aunque se hable en ocasiones de acontecimientos de la anterior, no se desvela nada realmente importante que impida leerla con posterioridad. Si no queréis que lo que os pique sea la curiosidad y quedaros sin leer un libro que no está dejando a nadie indiferente, haceos con un ejemplar y disfrutad.

  • megustaleer

    Inolvidable, brutal y auténtica

    5

    ¡Hay que joderse...! ¡César lo ha vuelto a hacer!. De nuevo me ha mantenido leyendo casi en cuclillas, con los músculos en tensión y la mandíbula apretada hasta que algún ruido cercano me sacaba de la ficción y me devolvía a la realidad. Por cierto, que los últimos ruidos eran campanadas continuas en el campo con San Isidro Labrador desfilando por esos caminos de dios. Buen día para desentrañar el final de un caso de estas características.

    Con Sarna con gusto, César nos inicia en una nueva serie llamada, Refranes, canciones y rastros de sangre donde de nuevo nos encontraremos con nuestro pelirrojo inspector Ramiro Sancho, cuya cabeza entiende el idioma en formato de refranes y dichos, a cual más original y más gráfico de cada situación en que los va encajando; también nos vamos a encontrar con Olafur Olafsson, excomisario islandés que ya conocimos en la trilogía anterior, en un estado de alcoholismo más que lamentable, y con Erika Lopategui, hija de Carapocha, también personaje de batallas del pasado del inspector.

    Sarna con gusto es la historia de un secuestro. A simple vista parece que cuando hablamos de secuestro, todo parece menos negro, seguramente porque la esperanza en todos los participantes late hasta el desenlace. La esperanza de la secuestrada que hora tras hora, día tras día, intenta no perder de vista que la libertad puede llegar en cualquier momento; la esperanza de las familias, destrozadas por un primer golpe, que siguen trabajando, pagando, cumpliendo los deseos de los secuestradores para recuperar a sus seres queridos; la esperanza de la policía que juega con la estadística de casos resueltos positivamente con la devolución de los secuestrados; y la casi certeza de los secuestradores de que todo va a ir saliendo según sus planes. Aparentemente, poco negro y mucha esperanza translucida. Sin embargo, César nos enseña el día a día de ese secuestro desde cada ángulo en cada uno de los momentos y en cada una de las situaciones. Casi vives en primera persona, la crueldad de los secuestradores, la indiferencia al dolor, al amor, a la vida; el destrozo de una familia que se ve incapaz de soportar la ausencia de uno de sus miembros, el no saber que hacer y cómo afrontar sin mayor daño lo que les está ocurriendo, algo para lo que nadie te entrena; la actuación de la policía, sus protocolos de actuación, sus errores, su exceso de confianza y su capacidad de reacción cuando las cosas no salen según lo previsto; y el sufrimiento en primera persona de la secuestrada, apenas una niña, con miedo, arranques de valentía basados en el odio, la desesperanza, las dudas sobre lo que están haciendo los suyos para rescatarla y sus inmensas ganas de vivir. Muy negra, eso es Sarna con gusto, una historia muy negra que se lee con tensión, capítulo a capítulo, hora a hora tal y como lo viven cada uno de los personajes protagonistas desde cada uno de los papeles que les toca vivir en el caso.

    Casi he agradecido, la segunda trama que César introduce en la vida de Ramiro Sancho. Aunque el futuro de la serie augura algo peor que lo leído en Sarna con gusto, la acción de la Congregación de los Hombres Puros que se introduce de forma brillante en esta novela y nos prepara para las siguientes, me ha servido realmente de descanso, lo cual no quiere decir que esta parte esté exenta de tensión, pero el sufrimiento humano tan cercano que se vive en el secuestro, no es tan potente como para que aún nos afecte. Aunque así y todo, no me cabe duda de que esta historia nos va a suponer en la próximas entregas una carga emocional difícil de olvidar. Es inevitable tratándose de César, así que hay que ir prevenidos y agarrarse bien fuerte al sofá.

    Si la historia del secuestro de Margarita Zúñiga, de quince años, está perfectamente hilvanada, los personajes que se mueven en el tablero, los ya conocidos y las nuevas incorporaciones, están perfectamente perfilados, incluso cuando, te dan más de una sorpresa, de esas que te deja la "o" dibujada en la boca. Destacaría por su potencia a la propia secuestrada, Margarita, una adolescente mimada que va evolucionando a medida que van pasando las horas y los días de cautiverio, luchando por su vida, incrementando su odio y desterrando su miedo para que todo acabe cuanto antes. Reseñable también el papel de su madre y de su abuelo. Escalofriante el personaje de Servando Garay, el Chimuelo, uno de los secuestradores, mejicano sin escrúpulos, acostumbrado a secuestrar, matar como un carnicero y pasar totalmente del dolor de las familias y de lo que significa la vida. Todos ellos, junto al elenco de policías que acompañan a Ramiro Sancho en su trabajo, a la vez que Olafur y Erika se ocupan del otro asunto, nos presenta un panorama delictivo del que quieres conocer el desenlace cuanto antes y descansar de tanta tensión.

    No hace falta que os diga que a mi me encanta Ramiro Sancho. Su tenacidad (o cabezonería, según se interprete), su manera de expresarse (me encanta su repertorio de refranes y dichos), su intuición y creatividad a la hora de resolver los casos, su compañerismo y esa rebelión contra lo establecido que prima más la resolución de los casos que el cumplimento de protocolos normalizados, conforman un personaje y una persona muy humana, muy real y llena de honestidad. Un personaje fiable en todos los sentidos.

    No hace falta que os diga, después de lo escrito, que como siempre César me ha sorprendido con su novela; que me encanta que lo siga haciendo y que estoy deseando conocer la segunda entrega de esta serie. Me costó desprenderme de Sancho, Olafur, Erika, Carapocha y Augusto Ledesma y agradezco recuperar a alguno de ellos. Ya forman parte de mi imaginario literario sin remedio

    ¡Hay que rejoderse!

  • megustaleer

    Sarna con gusto

    5

    Sarna con gusto


    Somos muchos los incondicionales de César Pérez Gellida, los que caímos rendidos a sus pies con su anterior trilogía Versos, canciones y trocitos de carne. Era, por tanto, lógico el revuelo ocasionado con la inminente publicación de Sarna con gusto, la novela con la que da inicio a una nueva trilogía, Refranes, canciones y rastros de sangre, en la que vuelve al género que le vio nacer; una historia muy esperada y con la que vuelve a demostrar que es uno de los más grandes superando, si cabe, sus trabajos anteriores.


    Ramiro Sancho, se reincorpora a su antiguo puesto como inspector de homicidios después de un obligado retiro tras los sucesos ocurridos con Augusto Ledesma. Sin embargo, no parece que vaya a poder disponer de un periodo de adaptación porque, recién llegado a la comisaría, le tocará hacerse cargo del secuestro de Margarita Zúñiga, una adolescente, hija de un concejal de Ayuntamiento, que fue vista por última vez a la salida de una conocida discoteca.


    En esta investigación, Ramiro va a contar con la ayuda de sus antiguos compañeros, Matesanz y Peteira, entre ellos, a los que conocemos de la anterior trilogía y a los que se unirá una nueva incorporación, la inspectora Sara Robles, que se ha estado a cargo del departamento durante la ausencia del pelirrojo.


    Cuando nos adentramos en una novela de César uno nunca sabe lo que va a encontrar aunque, si le ha leído antes, sabe de antemano que va a hacer sufrir muchísimo porque pocos como él tienen esa capacidad para atraparte con una historia y hacerte olvidar todo cuanto te rodea. La historia reviste la mayor de las crudezas y me ha tocado la fibra sensible con ese secuestro. Si, por sí sola, la privación de libertad de una persona es algo tremendo, cuando hablamos del secuestro de una niña como Margarita, con apenas quince años, empatizamos aún más el personaje y no podemos evitar intentar protegerla. Pese a todo, Margarita es una joven fascinante y tiene un desarrollo asombroso en la novela.


    Una vez más el autor crea unos personajes tan reales como imprevisibles y es que, llevados a situaciones límite, las personas no tienen stándares de comportamiento: los débiles se revisten de fuerza, los fuertes se acobardan, los dulces sacan un demonio de dentro de ellos y él ha sabido plasmarlo como siempre con el mayor de los aciertos. Cada uno tiene unos mecanismos de defensa y he sufrido muchísimo con ese ?azul clarito? de Margarita.


    La novela está contada en tercera persona a través de un narrador omnisciente que planea sobre los personajes sin dejar ángulos muertos. Vamos a conocer el horror del secuestro desde todas las perspectivas: la de la secuestrada con sus miedos, su impotencia, sus cambios de humor; pero también conoceremos cómo lo vive la familia, como se defiende ante el intrusismo que supone un equipo de investigación en el seno del hogar, escudriñando cada rincón de sus vidas. El perfil de los secuestradores me ha puesto los pelos de punta y es que realmente, leyendo Sarna con gusto, sería fácil deducir que ?el maestro Pérez Gellida? combina su profesión de escritor con cargo de Inspector del grupo de secuestros y homicidios.


    En la novela, además de los protagonistas del grupo de investigación nos vamos a reencontrar con personajes ya conocidos como Olafur Olafson y Erika Lopategui que van a protagonizar una segunda trama en la que conoceremos a una compleja organización, la Corporación de los hombres puros, que nos promete acción sin límites en las futuras entregas.

    Temporalmente, la acción principal transcurre en nueve días y, aunque el grueso de la trama se desarrolla en Valladolid durante sus fiestas patronales, también tendremos otros escenarios como Vizcaya, Bélgica, Reikiavik y Bruselas.

    En resumen, Sarna con gusto nos devuelve al Maestro y lo hace por la puerta grande con una historia en la que la música y el humor vuelven a ser grandes protagonistas; una historia que te atrapará entre sus páginas para no darte tregua hasta su desenlace. Pérez Gellida nos vuelve a sorprender con una novela redonda, una trama sólida con personajes poliédricos y llena de giros sorprendentes que te harán disfrutar sin límites.

  • megustaleer

    “Sarna con gusto” de César Pérez Gellida

    5

    Llevaba tiempo queriendo leer algo de César Pérez Gellida. De la primera novela que escribió, "Memento mori", no sabría decir cuántos posts leería, la mayoría de ellos favorables a autor y obra. Tantos fueron que decidí comprarla, pero como tantas veces ocurre, allá que se quedó arrumbada junto a otras en esa interminable lista de "próximas lecturas".

    Con esto quiero confesar desde ya que "Sarna con gusto" es mi primera incursión en esto que algunos críticos de renombre han venido en denominar "género Gellida". La verdad es que no creo incurrir en grave falta pues veo que el título es el primero de una nueva trilogía denominada "Refranes, Canciones y rastros de sangre", mientras que las tres novelas anteriores: "Memento mori", "Dies irae" y "Consummatum est" aparecían bajo otro subtítulo, "Versos, Canciones y trocitos de carne", en numeración ordinal romana I, II y III. Pero con todo y con eso, tras esta primera placentera experiencia lectora, confieso que, seguro, repetiré, pues no hay nada mejor que reincidir en aquello que da gusto, ¿no?

    Mi comentario

    Muchas cosas me han gustado de "Sarna con gusto". En primer lugar la utilización de refranes como título de los distintos capítulos. Aunque, como ya he dicho al inicio de esta entrada, no he leído "Memento mori" me he acercado a ese volumen al sospechar que sus capítulos vendrían encabezados por versos habida cuenta del nombre que recibe esta primera trilogía. Y sí, en efecto, así es y además lo declara el propio en la "Nota del autor" que cierra la novela donde da las gracias "a Enrique Bunbury por extraer de sus canciones los títulos con los que están nombrados estos capítulos". Bien, bien, parece que no iba mal encaminado en mis suposiciones. También desde el principio llamó mucho mi atención el símbolo, siempre el mismo, que antecede en los capítulos al respectivo refrán,. Ese compás y ese cartabón me dirigían desde el principio hacia algo relacionado con la Masonería, pero habría / hay que avanzar en la lectura para despejar tal incertidumbre.

    Respecto a los personajes, desde un primer instante me percaté de que Ramiro Sancho es el protagonista de todas las novelas escritas hasta ahora por Pérez Gellida. Ya al inicio de la misma lo vemos saliendo de una suspensión de empleo y sueldo consecuencia de haberse "pasado" con un delincuente, Augusto Ledesma que habrá tenido papel importante en la trilogía anterior. Ramiro Sancho, pues, arrastra ya una historia desde el comienzo de este relato; una historia sabida y admitida por todos sus compañeros, excepto por la inspectora Sara Robles, nueva en la comisaría vallisoletana de las Delicias donde está centralizada la investigación que se hará muy pronto con la sincera amistad de Sancho. Luego estarían el gallego Peteira que tan grave problema familiar arrastra consigo, el desafortunado de Garrido, el prepotente y perdonavidas de Fajardo y el resto de mandos superiores de Sancho que aunque admiran las dotes policiales de Ramiro Sancho al tiempo temen su espontaneidad que le ha procurado ya más de un disgusto.
    Sancho es un hombre que está ya de vuelta de casi todo, un cínico que no cree en nada ni en nadie de los palos personales y profesionales que la vida le ha ido dando. Es muy amigo de un policía jubilado, el excomisario islandés Ólafur Olafsson del que al haber leido sólo esta novela únicamente he sacado en claro que padece una grave adicción alcohólica de la que intentará salir gracias a la amistad que mantiene con Ramiro Sancho.

    La novela tiene dos asuntos principales: Uno es el del secuestro de la adolescente Margarita Zúñiga, hija de un concejal del Ayuntamiento pucelano y nieta de un acaudalado industrial; el otro es el de la Corporación de los Hombres Puros, grupo de estructura masónica que no sabremos hasta el final del relato qué pinta en el mismo y por qué persigue al comisario Sancho.
    En la primera historia del relato se distinguen dos tramas: la de la familia Zúñiga y la de los raptores. Ambas se unen a través de Margarita, la niña secuestrada. Estas dos tramas llegan a término -que no declararé cuál es para no destripar la novela (vulgo, "spoiler")-; sin embargo la de la organización secreta queda abierta a una clara continuación que, a buen seguro, se nos dará en las siguientes novelas de la trilogía.
    En el primer asunto estamos ante un thriller construido con muy buen ritmo para descubrir a los autores del secuestro y conseguir liberar a la pobre Margarita. En el otro asunto es el suspense lo que prima pues Gellida dosifica a la perfección la información a fín de provocarlo debidamente.

    Estamos ante una novela negra centrada en la investigación policial llevada a cabo por Sancho y sus compañeros. Para desentrañar los porqués del delito estos policías deberán entrar de lleno en los entresijos político-empresariales de estos Zúñiga, que se creen más que nadie y que con su soberbio e inadecuado comportamiento ocasionarán serios problemas a los profesionales policiales. Es una elegante manera que tiene el novelista de hacer crítica social: los pobres (los policías) al servicio de los poderosos (los Zúñiga). Estos policías se verán atosigados por los políticos (no olvidemos que el padre de Margarita es concejal) y deberán abstraerse de sus propios problemas personales procurando que éstos no interfieran en un trabajo tan delicado como liberar a una niña de sus peligrosos secuestradores.

    Ya he dicho antes que de "Sarna con gusto" me gustan muchas cosas. Una de ellas, sin lugar a dudas, es el espacio donde se desarrolla la acción principal, un escenario ya habitual en este autor vallisoletano: el de su propia ciudad y provincia de Valladolid. Me ha agradado especialmente ver que en el curso de la investigación aparecen lugares muy queridos para mí de la provincia de Salamanca y de la ciudad y comunidad de Madrid, las dos localidades a las que me encuentro más unido, por nacimiento una y por residencia, la segunda.

    Pero no sólo estamos ante una novela situada en España. La segunda historia, la de la Corporación de los Hombres Puros, es más cosmopolita y nos da un periplo de lo más variado que nos lleva por Plentzia, en Vizcaya (España), Lieja y Bruselas en Bélgica, Reikiavik (Islandia), Amsterdam (Países Bajos), etc. dejando como ya he dicho antes las puertas abiertas para desarrollar en una próxima novela esta trama, mucho más internacional sin lugar a dudas.

    En cuanto al tiempo, hay que decir que el episodio estricto del secuestro tiene una duración de nueve días si bien se añade luego un capítulo que transcurre casi dos meses más tarde para hacernos ver cómo ha quedado de tocado el protagonista de la historia, Ramiro Sancho. También la otra línea argumental, la de la sociedad secreta, se inicia medio mes antes del estallido del secuestro de la niña y transcurre en coincidencia temporal con éste. En ambos asuntos la linealidad temporal es la norma.

    El narrador en tercera persona, externo y objetivo, nos lleva de la mano sin sobresalto temporal alguno por los 25 capítulos que forman el relato salvo ya digo ese capítulo inicial, separado quince días del siguiente, y el último, acaecido dos meses más tarde, y que en su brevedad es el que da título a toda la novela pues en el fondo podríamos decir que el relato de la novela se iniciaría aquí. Estamos, pues, ante un relato circular que deja unas vetas abiertas (relación Sara - Sancho; la secta secreta, el excomisario islandés, etc) para tirar de ellas en un futuro relato. A esto se llama dominar el arte del suspense; yo, como lector, quedo en ascuas ante estas lineas argumentales no cerradas del todo y espero y deseo que llegue pronto a las librerías la siguiente novela de César Pérez Gellida, por eso de ver qué pasa.

    Lo más destacable
    Hay tres aspectos en esta narración que me parecen dignos de ser destacados. Son: la música, el humor y un estilo personal muy atractivo.

    Ø La música es importante en esta novela, como, por otra parte, supongo debe de suceder en todo lo escrito por Gellida habida cuenta de los epígrafes puestos a los capítulos de "Memento morí" como ya dije antes. Según iba leyendo esta novela fui tomando nota de los temas que aparecían a fin de luego buscarlos y poderlos escuchar tranquilamente; no supe hasta el final que el autor había realizado por mí esta labor enumerando los títulos y autores de los temas musicales citados a lo largo del relato presentándo la "banda sonora" de la novela. Se ve que el autor, de 42 años de edad, es gran conocedor de la música popular de la década de los 90, precisamente la que le encanta escuchar a ese servidor público que es Ramiro Sancho.

    Ø El humor. El humor que rezuma en muchas partes de la novela va de la mano de un excelente manejo de la lengua. Una lengua llena de coloquialismos que se mueve en un nivel familiar habitual entre los que ya hemos salvado la década de los treinta (¡y bastante más!), como demuestra la magnífica profusión de refranes que a mí personalmente me han encantado. Pienso además que Gellida hace con esta novela una excelente contribución al mantenimiento de este acervo común que corre serio peligro de desaparición entre nuestros jóvenes. El refrán que encabeza cualquier capítulo contrasta muchas veces con el asunto allí desarrollado en un elegante ejercicio humorístico. En otras ocasiones el humor va de la mano de la sincera amistad como se percibe en la frase de Sancho a Olafsson: "-En serio, no tienes buen aspecto. No serás tan cabrón de morirte en mi casa, ¿no?" (p. 392). También hay momentos en que el humor surge del choque de realidades muy conocidas por los lectores: "La mezcla visual de uniformados y civiles dentro del templo se antojaba entre incompatible e imposible, como un traje de Armani con riñonera." (p. 412). Del mismo modo el juego que hace el autor con el nombre real del policía inspector de homicidios Urtzi, que hace el prólogo de la novela, y su uso como apodo de Sancho por uno de los delincuentes me parece una muestra de sano y amistoso humor.

    Ø El estilo Gellida. Pues me ha encantado. He visto mucha referencia a cine negro y policial ( "el mexicano hablaba como Benicio del Toro en "Traffic", una de las películas del top de Marga", p. 349), a la pintura (Azucena estaba "como un autorretrato de Frida Kalho; hermética, solemne", p.397), a la literatura popular cuando compara a Fajardo con el Llanero Solitario...; y ya en triple salto mortal sin red me ha parecido lo más de lo más la comparación que hace de Sancho con el referente extraído de una frase de un afanado novelista, ¡increíble! ("El inspector sellaba cada interrogante con los nudillos del puño izquierdo haciendo buena la sentencia de Pérez Reverte: "No hay nada más peligroso que un español acorralado"").

    Y me ha gustado muchísimo el léxico que se cuela por entre las líneas de este relato como sin querer, añadiendo unas notas de cultismo muy interesantes en una narración que circula, como es lógico, por raíles muy coloquiales. Algunos ejemplos: Uno de los secuestradores padecía "ptosis palpebral" (= caída del párpado superior), el polifacético Peteira se expresa en vigués y "castrapo" (= Hablado por el 90% de la población. Es el gallego moderno), a Margarita Zúñiga le sobrevino un "himpado" (= gemido con hipo)... Habría que incluir también en este apartado cultista toda la referencia a la mitología popular castellana por haber caído en el olvido cuando no en el desprecio del ignorante: Sancho le habla a su compañero Peteira, gallego él, sobre la mitología castellana: el Tragaldabas, el Sacamantecas, los malismos, los ojancos, los trasgos, el Bú, el Diablo Cojuelo, el Martinillo la tía Melitona...

    Conclusión
    En definitiva, una novela muy recomendable, que se lee muy bien, con un estilo magnífico, que muestra el auténtico día a día de la Policía sin que por ello el relato pierda fuerza alguna. Si se comienza a leer no se puede abandonar y cuando se finaliza se buscan más dosis "Gellida". Yo, por ejemplo, ya me estoy inyectando "Memento mori", así que os dejo.

  • megustaleer

    Un formidable comienzo de la nueva trilogía “Refranes……”

    5

    Reseña y Opinión:
    La novela comienza con el secuestro de una adolescente de quince años cuya una familia pertenece a la clase política de Valladolid y goza de una muy buena posición económica.
    Será el inspector de policía Ramiro Sancho, recién incorporado a su puesto tras varios meses de suspensión, quien se hará cargo de la investigación. Deberá descubrir a los autores del secuestro de la chica, trabajando contra reloj dado la sangre fría con la que pueden actuar los secuestradores. Junto a él estará su equipo policial, al que se incorporará una recién llegada: la inspectora Robles.
    En la novela podemos distinguir diferentes personajes: Ramiro Sancho, al que conocemos de sus anteriores novelas, y al resto de su equipo; Margarita, la chica raptada; la familia de esta, que no sabe qué hacer para conseguir su vuelta a casa; y los secuestradores, algunos antiguos conocidos de la policía.
    Por otro lado, un antiguo amigo de Sancho, el islandés Ólafur Olafsson, abandona su cargo de comisario y, refugiado en el alcohol, le telefonea con la intención de pasar una temporada con él y desintoxicarse. Como si no tuviera bastante.
    César nos vuelve a deleitar con Sarna con gusto. En esta ocasión con un caso de secuestro. Gracias a la profusión de detalles, tras la que se adivina una ardua labor de documentación, y una trama perfectamente estructurada, he vivido la novela desde la situación de la chica. Es fácil ponerse en su lugar y sentir su miedo, angustia y rabia. También desde el punto de vista de la familia, impotente ante la situación y, desde la posición de la policía que trabaja en el duro proceso de investigación y negociación.
    Nos encontramos con la forma de escribir que ya caracteriza a César, un estilo directo, cuidado y duro a veces, sabiendo crear una atmósfera cargada de tensión que nos mantiene alerta durante toda la lectura. La música y los refranes están presentes en todos los capítulos.
    No quiero desvelar más detalles, espero que seais vosotros los lectores los que vayais descubriendo con su lectura los pormenores de la obra.
    Sin duda, una novela formidable que no podéis dejar de leer.

  • megustaleer

    Un libro contado tal como ocurriría, te transforma en un personaje

    4

    Se trata de un libro con tanto detalle en la manera de contarlo que te hace sentir que lo estás viviendo, como si estuvieses viendo una película en la televisión , te hace imaginar todos los detalles y todas las palabras, incluso uno de los protagonistas que habla muy mal y que realmente sería la manera en que hablaría si la historia ocurriese en la realidad.... con muchas palabras malsonantes que hacen parecer a los personajes de la novela tal como son, personajes sin sentimientos. 

    El libro completo son páginas llenas de intriga, en las que se  habla sobre un secuestro y terminas un capítulo y estás deseando seguir con el siguiente......me parece una novela negra totalmente adictiva. 

     

    No apta para todo tipo de lectores , ya que hay escenas de auténtica crueldad y podría herir la sensibilidad de mentes sensibles...

    Después de haber leído esta novela me entran ganas de leer la anterior trilogía en la que por lo que leí el protagonista es el mismo, el inspector de homicidios de Valladolid Ramiro Sancho. 

     

     

     

     

  • megustaleer

    Un refrán que no se cumple porque pica, y mucho

    5

    "Las desgracias nunca vienen solas" es el refrán que a César Pérez Gellida le ha faltado incluir en Sarna con gusto, la primera novela de Refranes, canciones y rastros de sangre. ¿Por qué digo esto? Porque a Ramiro Sancho, el gran protagonista, le crecen los enanos: si no tenía suficiente con sus fantasmas del pasado (procedentes de la trilogía Versos, canciones y trocitos de carne), en esta ocasión se le suma un nuevo caso en el Grupo de Homicidios de Valladolid, el secuestro de Margarita (una adolescente de 15 años) y el verse involucrado en una trama que no esperaba. Y hasta aquí voy a leer, no os voy a contar nada más de la historia, por mucho que insistáis, jeje.

    Pero... voy por partes, aunque no tengo muy claro por dónde empezar ¿qué tal si lo hago por el principio? Sí, comenzar paso a paso, o página a página, será lo mejor.

    Lo primero que llama la atención de la novela es la cubierta, en la que una chica con el pelo algo desaliñado te traspasa con la mirada, una mirada implorante y cargada de temor que a lo largo del libro se te viene a la cabeza en alguna que otra ocasión.

    Pasadas las páginas de guarda, de cortesía, de información y de dedicatoria veo, con alegría, un listado de personajes, tanto principales como secundarios. Un detalle que se agradece (o al menos yo lo agradezco), y mucho, cuando el listado de nombres y/o funciones de los personajes se extiende un poco más de la cuenta.

    Tras leerme, y casi aprenderme, el listado de personajes, paso una página más y me topo con un prólogo, que al contrario que muchos yo sí leo, de lo más llamativo por dos motivos: 1) por quién está escrito y 2) por lo que cuenta, que, para una novata en la lectura de Gellida como yo, es todo un descubrimiento (creo que muchos, tras mis palabras, van a tener que saltarse su regla de no leer el prólogo, jaja).

    Y, ahora sí, acabado el prólogo se muestra el primer capítulo de la novela: El calzado del diablo nunca suena. Original, ¿no? Pues así son todos, 25 capítulos titulados con algún refrán, algunos conocidos, otros no tanto (no obstante, no sólo de refranes vive el libro, también incluye canciones, como la trilogía anterior).

    Pero... tras la sonrisa inicial, llega la mueca de angustia, los ojos desorbitados, los vellos erizados, las manos agarrotadas... y, sin embargo, no puedes dejar de leer. Y es que, Gellida te mantiene en vilo durante toda la trama gracias a:
    - su estilo directo y crudo, aunque intercala de vez en cuando algún comentario que te hace sacar una sonrisilla (irónica o no) para coger un poco de aire,
    - la gran labor de documentación en cuanto al trabajo e investigación policial se refiere,
    - la calidad de sus personajes, da igual que sean principales o secundarios, todos están medidos al milímetro y
    - la visión panorámica del secuestro, eje central de la novela: las acciones y reacciones tanto de la familia, como de la policía y los secuestradores están de lo más logradas, quizás me choca un pelín la actitud de Margarita, la secuestrada, ya que muestra un valor que yo, en su situación, no mostraría. Tales son las descripciones, la forma de narrar la historia, que en vez de estar leyendo parece que lo estás viendo, estás completamente integrado en las escenas (por suerte en segundo plano, sin interactuar ni participar) y, además, hace que te preguntes, perdóname César, si el escritor ha sido víctima de un secuestro o, por el contrario, ha sido el secuestrador: la forma de ponerse en el papel y mente de cada uno de los personajes no tiene explicación de otra forma.

    Como veis, mi debut con Pérez Gellida no podría haber ido mejor, por lo que no creo que haga falta deciros que pondré remedio al error de no haber leído todavía Versos, canciones y trocitos de carne ¿o sí? La única pega que pondría a Sarna con gusto es que, en este caso, el refrán no se cumple porque esta novela sí pica: pica la curiosidad, haciendo que no puedas parar de leer; pica las emociones, ocasionándote tristeza, miedo, ira, frustración... en un momento y pica la sensibilidad, predisponiéndote a empatizar con muchos de los personajes.

  • megustaleer

    Gellida, más y mejor que nunca

    5

    Para quien ha leído su anterior trilogía (Versos, canciones y trocitos de carne) es más que justificado necesitar un reencuentro con Ramiro Sancho para recuperarnos del síndrome de abstinencia. Para los demás, es injustificable no haber leído aún a este autor. Creo que se mejora y reinventa con cada novela que saca, manteniendo el nivel que esperamos sus lectores y consiguiendo enganchar siempre a nuevos lectores. No, no es necesario haber leído los otros tres para disfrutar de "Sarna con gusto", aunque como suele pasar en estos casos la lectura se enriquece mucho si ya conoces a sus personajes y los trágicos pasados que arrastran consigo.

    Un punto muy a favor de esta novela es la impresionante narrativa de su autor, capaz de engancharte de principio a fin y transportarte de manera inmediata a los escenarios que se narran gracias a la completa banda sonora con la que nos deleita a lo largo de toda la obra. Uno puede analizar la psicología de los personajes solo por la música que escuchan, pero también es un elemento que ayuda a adentrarse en la historia y sentir que formas parte de ella. En ningún momento me resultó previsible, al contrario. Cuenta con giros impresionantes y muy de agradecer para los amantes del género (En mi caso jamás hubiera imaginado el impactante final de esta novela) y cada personaje parece aportar un trocito de su alma, son redondos, nada de nombres planos sin una historia que contar. Podemos ver quiénes se llevan bien con quiénes, los que podrían complicar el avance de la investigación, los que resultan tan insufribles que hasta nosotros llegamos a compartir los pensamientos de Sancho... y es de agradecer. Gusta y se disfruta cuando una obra te deja escarbar entre sus páginas y hasta sentirte dentro de ellas, como si todo estuviera sucediendo en la realidad.

    Otro punto a favor (mucho) es la excelente documentación llevada a cabo por Gellida, ya que se nota y hace notar. Un libro cambia mucho de estar escrito con prisas y sin justificación, a tener detrás todo un trabajo de "pulido y encerado" de la boca de los verdaderos protagonistas, los inspectores de policía y todo el gremio aludido de algún modo en la obra. Es muy anecdótico en este sentido el prólogo de la novela, ya que ahí descubrimos el trabajo detrás del telón que ha necesitado esta obra antes de ver la luz.

    En definitiva, resulta absurdo buscarle pegas a una novela que, en mi opinión, no las merece. Me ha enganchado, lo he disfrutado y vuelvo a ser presa de ese síndrome de abstinencia que me deja con ganas de más. Sencillamente, bravo.

    Si estáis en dudas entre varias lecturas, desde mi humilde opinión os recomiendo esta. Sin duda.

  • megustaleer

    “Atrévete a saber”, Sapere aude. Le hice caso y me atreví a saber…

    4

    César Pérez Gellida ha escogido este refrán para abrir una nueva trilogía bajo el subtítulo? Refranes, canciones y rastros de sangre. Todos conocéis el final de este refrán que nos indica que quien va tras algo de forma voluntaria, no siente molestias por las posibles incomodidades. Si me paro a meditar sobre este título no puedo estar más segura de que he escogido el momento perfecto para conocer la pluma de este autor que tantas buenas críticas ha suscitado con sus novelas en los últimos años. Y claro? muchos pensaréis que ¿cómo he podido esperar hasta ahora para conocerla? pues tiene fácil respuesta. No me adentro con facilidad en el género policíaco porque los personajes que suelen conformar ese tipo de novelas no me llaman para nada, no me siento cómoda con ellos, suelen caerme mal no sé por qué así que lo hice con miedo y a pesar de que encontré en este viaje alguna que otra anécdota en la que mi subconsciente rechazaba pensaba? Sarna con gusto? Ahora te aguantas? Y me aguanté con éxito porque he disfrutado mucho de esta novela que me ha mantenido con la tensión que estoy segura que el autor creó a sabiendas. Vamos allá pues?

    Si habéis leído la introducción de esta entrada ya estáis en conocimiento de que este es mi primer Gellida (Khimera se lo bebió mi mitad oscura) y no solo influyó las ganas que tenía de conocer de primera mano que esas buenas críticas venían, esta vez, fundadas. Además de todo eso la sinopsis es de esas que me hacen lanzarme a una nueva lectura porque un secuestro de una menor, si está bien contado, promete adentrarse en una cadena de sensaciones de las que difícilmente te puedes apartar una vez que comienzas la lectura.

    Muchos de vosotros me habéis ido comentando mientras lo leía que queríais leeros primero los anteriores y bien, cada uno escoge cómo y cuándo comienza una lectura pero desde mi humilde y sincera opinión de primeriza con el autor os diré que podéis lanzaros a leerla sin miedo. Lo primero porque las menciones y reacciones que se intuyen con relación a la anterior trilogía no harán que te sientas ni desplazado en la lectura ni perdido en el argumento. Intuyes las secuelas que ha podido producir ese caso que protagonizó ?Versos, canciones y trocitos de carne? y eso es suficiente aunque también es cierto que si los has leído probablemente disfrutes más de esos guiños que el autor hace en algunas ocasiones. Este es un tema que daría para largo y tendido pero como no es el momento solo os animo a que a veces es bueno romper las reglas, el orden? Y si de cada autor en el que queramos adentrarnos tenemos que hacerlo leyendo todo su repertorio? Millones de vidas nos harían falta.

    La novela transcurre a lo largo de dos frentes bien diferenciados con un punto en común, Sancho, ese inspector pelirrojo con un carácter peculiar, guardián de las normas con un propósito de lucha y enfrentamiento con aquellos que las quebrantan sin plantearse si son o no correctas, irracionalmente tenaz y una jerga en la que me asusté al sentirme tan cómoda  Pero sin duda la trama principal transcurre a lo largo del secuestro de Margarita, una menor de familia acomodada a la que la mala fortuna transporta a unos días de angustia y miedo de los que difícilmente podrás escapar a lo largo de la lectura porque sentirás la vorágine de acontecimientos que no te dan ni una sola tregua y querrás saber cuanto antes el desenlace porque los minutos cuentan?

    Mis reticencias hacia la novela policíaca vienen de hace años en los que a pesar de haber tratado de adentrarme en el género me encontraba con demasiados clichés sin duda necesarios y que a pesar de encontrar algunos de ellos en Sarna con gusto no desviaron mi mente hacia lo que estaba disfrutando que era cómo el autor nos muestra las bajezas humanas, los favoritismos hacia aquellos que emplean su poder para conseguir lo que quieren y sobre todo la coacción a la que se ve sumida una familia con una tremenda carga de angustia por rescatar a la pequeña.

    He disfrutado mucho la novela, me ha gustado la habilidad del autor para poner banda sonora a cada párrafo, por cómo se mueve y sobre todo por cómo ha conseguido mantener mi atención fijada en todo momento en la trama principal, sin tregua, solo dándonos algún pequeño respiro para mostrarnos la trama secundaria que sin duda será la que continúe esta saga cargada de refranes tan bien escogidos y sobre todo tan bien compaginados con la narración.

  • megustaleer

    Sarna con gusto. César Pérez Gellida

    5

    Antes de empezar con la reseña en sí, aclarar que el libro, aunque sea la continuación de un personaje anterior, se puede leer de forma independiente, es decir, que no es necesario leer la anterior trilogía. Pero también digo que aconsejo leerla, porque es la leche.

     
    La verdad es que es increíble como se narran los acontecimientos, la organización de los datos y lo minucioso que es el autor en relatar ciertas situaciones. No se peca en descripciones excesivas y a la vez, tampoco en escasas, consiguiendo ese equilibrio que como lectora adoro, porque no me pierdo ni un detalle de los que me interesan ni me sobra ningún dato innecesarios.

     
    No puedo decir que no hay hilos sueltos porque no es así, pero teniendo en cuenta que hay continuación es normal. Eso sí, la historia de Margarita queda terminada completamente, viendo una evolución de sus personajes inimaginable y como no puede ser menos, con una evolución de la historia impresionante y a la vez adictiva. Porque si algo caracteriza a este autor es la facilidad que tiene de atrapar al lector y calar hasta lo mas hondo de cada persona, tocando las fibras sensibles tanto por los aspectos psicológicos como por los físicos.


    Sigo y seguiré aplaudiendo una y otra vez que, al inicio del libro, aparezcan los personajes con una pequeña descripción de quiénes son, para no perderte en ningún momento y poder recurrir a estas páginas para aclarar dudas. Lo agradezco mucho porque soy malísima para los nombres y me es súper útil.


    Además, un aspecto en común con la anterior trilogía es el aspecto musical, apareciendo bastantes títulos de canciones con algunas estrofas que son las encargadas de poner banda sonora a un libro que debería de ser película.

     
    En definitiva, el lector no sólo va a sentir el secuestro de Margarita, sino el suyo mismo, porque una vez que empiezas es difícil parar de leer, levantarte de tu rincón de lectura y ver más allá de la luz de tu habitación, animándote el libro a respirar azul clarito pero sintiendo que lees negro muy oscuro con una calidad prodigiosa.

  • megustaleer

    Una pluma directa y agresiva, que atrapa desde la primera página.

    5

    Después de un tiempo alejado del Cuerpo, ha llegado el momento de que el inspector Ramiro Sancho vuelva a incorporarse tras el famoso caso de Augusto Ledesma. Pero no tendrá una incorporación tranquila, sino que nada más llegar se encuentra con el caso de la desaparición de una menor durante las fiestas de la ciudad. Aunque al principio no están muy seguros, pronto se darán cuenta de que se trata de un secuestro, algo no muy común en España.
    El inspector no solo tendrá que lidiar con esta investigación, sino que además Olafur contactará con él y terminará viajando a España e instalándose en su nueva casa.

    Antes de nada tengo que confesar que no he leído la trilogía anterior protagonizada por este peculiar inspector y la verdad es que aunque se puede leer de forma independiente, porque es un nuevo caso, si que hay algunas referencias que me hubiese gustado entender mejor y que me han dado mucha curiosidad, por lo que terminaré leyéndola tarde o temprano.


    La narración está realizada en tercera persona por un narrador omnipresente en una cronología lineal. No conocía las anteriores obras del autor, por lo que es la primera vez que leo algo suyo y me ha sorprendido mucho, porque creo que es muy difícil crear una historia como lo ha hecho él. El autor con una pluma directa y agresiva consigue crear incertidumbre y ansiedad desde la primera página, siendo imposible soltar esta lectura hasta descubrir cual será su desenlace. Se trata de una novela real y llena de crueldad, con descripciones desgarradoras que consiguió dejarme sin respiración en más de una ocasión.

    Por otro lado se nota el largo trabajo que hay detrás de este libro en forma de documentación sobre la privación de la libertad que es el secuestro. Nos narra de un modo extraordinario como el ser humano no tiene límites, mostrándonos su cara más depravada, perversa o ruin, simplemente por hacer daño al prójimo, por dinero o por cualquier otro motivo.
    Pero no solo se queda ahí, sino que la parte que más me ha angustiado sin duda alguna, es cuando conocemos los sentimientos y estado de la persona secuestrada, como su mente va asimilando la situación de diversas maneras.
    Así como también lo hace con los estados anímicos de la familia, como cada uno lo enfoca de una manera diferente y como va evolucionando según van pasando las horas.


    Para mí como ya he comentado antes, es la primera vez que me encuentro con estos personajes, pero me han parecido maravillosos. Son muy diferentes entre sí, pero están genialmente perfilados y caracterizados, algo que hace la lectura mucho más sencilla.
    Ramiro Sancho es un personaje bastante complejo, me ha parecido muy interesante, por su carácter obcecado y perseverante, al igual que Sara Robles de la que estoy convencida que nos ofrecerá mucho más en futuras entregas.
    Pero si hay que destacar a algunos personajes, lo tendría que hacer con los secuestradores, con los que he pasado verdadera miedo por su violencia y crueldad.


    El secuestro será el tema principal de la obra, pero irá acompañada de otras subtramas que añadirán más inquietud en el lector, dejándonos en más de una ocasión atónitos y boquiabiertos con los giros que nos tiene preparados durante toda la lectura, que estoy segura que darán mucho juego en futuras continuaciones.

    Del final no quiero hablar mucho, porque la verdad es que es bastante inquietante y sobrecogedor, en el que esperaba otro desenlace mucho más alentador.

    En conclusión, Sarna con gusto es una adictiva obra con una trama bien construida e hilada, de forma intensa y directa, que nos narra de primera mano los horrores a los que el ser humano está dispuesto a llegar por conseguir su objetivo y la psicología de unos personajes fuertes y valientes.

  • megustaleer

    Me ha encantado, fiel al estilo gellida

    5

    En cuanto vi el libro sabía que lo quería leer, después de leer la trilogía anterior que me encanto.

    Volvió el inspector pelirrojo en una novela más inquietante y sobretodo cruel que las anteriores.

    Nueva trama e intriga constatando una labor documentada y acreditada , una vez más Gellida a sabido prepararse. Nos revelara las causas que pueden incitar los secuestros y sobretodo, la privación de libertad.

    En la piel del lector sentiremos el desconsuelo, el dolor, la angustia y remordimientos.

    Algunos personajes de la anterior trilogía aparecerán en esta nueva saga como es Ramiro Sancho.

    Nos encontraremos ante dos tramas principales, Uno de los personajes, Ólafur  junto a  Sancho Ramiro se adentraran en un misterio que no se entenderá hasta casi el final de la novela. 

    con sorpresas e interrumpidas variaciones de escenarios, tensión dosificada,  a lo largo de la novela hará referencia a música y  refranes , algo que me encanta del autor como apasionada de la música que soy. En cuanto al final, prefiero no decir nada, así evito spoliers innecesarios.

    Una novela que me ha encantado, que he disfrutado desde la primera página, me emocionado, en sentido la sensación de esa perdida de libertad, de esa lucha contra la salvación de alguien, del miedo de la víctima, creo que me he vuelto adicta a la escritura de César Pérez, que hay españoles que pueden escribir novela negra y hacerlo genial.

     


    Ahora toca esperar la siguiente entrega de la saga, que ya le tengo ganas, si te gusta la novela negra, la recomiendo sin lugar a dudas.

  • megustaleer

    Un inicio de trilogía muy prometedor

    5

    Sarna con gusto me llamó la atención desde el mismo momento en que leí la sinopsis. Últimamente no hay novela negra que se me resista, así que decidí leerla en cuanto tuve oportunidad. No conocía a César Pérez Gellida pero, investigando un poco, descubrí que esta es su quinta novela, pues anteriormente escribió la trilogía Versos, canciones y trocitos de carne y Khimera (novela muy conocida por todos). También descubrí que algunos de los personajes de esta novela, incluido el principal, aparecen en la primera trilogía publicada por el autor, pero se pueden leer de forma independiente. Aún así, habiendo leído ya Sarna con gusto, me atrevo a decir que me gustaría leer todas las novelas publicadas hasta ahora por el autor porque esta me ha encantado.

    La novela se nos presenta narrada en tercera persona desde el punto de vista de diferentes personajes, como bien anuncia la sinopsis. Por un lado tenemos a Ramiro Sancho, inspector de policía del grupo de homicidios de Valladolid que, junto a su grupo (Sara Robles, Álvaro Peteira y Fernando Fajardo, entre muchos otros), nos hará partícipes del proceso de investigación de la desaparición de Margarita Zúñiga. En segundo lugar tenemos a la familia de la desaparecida: Alfredo y Azucena (padres de Margarita) y José Antonio (abuelo de Margarita). En tercer lugar tenemos a la propia desaparecida, Margarita, y en último lugar tenemos a los secuestradores.

    Cuatro perspectivas que nos ofrecen una visión bastante amplia de la historia y que nos permitirá meternos en la piel de todos y cada uno de los personajes. Experimentaremos un sinfín de emociones y sentimientos, desde angustia, desasosiego e incertidumbre hasta estrés o miedo. Esto hace que la historia sea más cercana, más real, más estremecedora. 

    Es cierto que en un principio puede parecer bastante lioso tener a tantos personajes en la historia, pero al principio de la novela el autor dedica un par de páginas a presentarnos tanto a los personajes principales como a los secundarios y otros menos relevantes, por lo que si nos perdemos es tan sencillo como acudir a las primeras páginas para volver a meternos en la historia.

    Hablemos un poco de los personajes. He encontrado a unos personajes complejos, unos más que otros, pero todos ellos están muy bien trabajados. Tanto los principales como los secundarios están muy bien construidos y, aunque ya comentaba antes que en los primeros capítulos es algo difícil distinguirlos, llega un momento en que prácticamente se llega a diferenciarlos a todos. Además, ha sido una experiencia realmente increíble tener a nuestra disposición una misma historia narrada desde distintos puntos de vista, pues es de esta forma como se conoce a los personajes: sabemos cómo actúan, cómo piensan, quiénes eran antes de que empezase todo, conocemos sus inquietudes, sus intenciones... Así que alabo la maestría con la que el autor ha hecho evolucionar a cada uno de los personajes.

    La trama de la novela era lo que más me llamaba de esta novela y, sin duda alguna, el autor ha cumplido y con creces. Es cierto que en los primeros capítulos tenemos muchos cabos sueltos, muchas preguntas en el aire, pocos datos e incluso hay cosas que parecen no tener sentido, pero al llegar a la mitad de la novela, esta se convierte en un no parar: algunos cabos sueltos empiezan a atarse, otros quedan más o menos claros y, aunque aún hay algunas cosas que no entendemos del todo, tenemos información suficiente para empezar a elucubrar y elaborar nuestras propias pesquisas. Más adelante descubriremos si estábamos en lo cierto o no.

    No quiero contaros absolutamente nada de la trama para evitar spoilers, pero debo decir que uno de los temas que aborda la novela (la trama de la Congregación de los Hombres Puros) ha quedado muy en el aire, pues se dan pocos detalles y es a esto a lo que me refería cuando anteriormente comentaba que había algunas cosas que parecían no tener sentido. Es cierto que más o menos se sabe por dónde van los tiros, pero aún así anduve algo perdida cada vez que salía a relucir este tema porque no encontraba conexión entre esta trama y los personajes. Aún así, imagino que en la segunda parte tendremos más información y detalles sobre esto, aunque he descubierto que en la otra trilogía del autor se habla más de ello (y ya mencionaba al principio que algunos personajes de esta novela también aparecen en la otra trilogía).

    El ritmo de la novela es, en general, pausado, aunque las últimas cincuenta páginas son de un ritmo frenético. Es una novela que hay que leer lentamente y sin prisas para digerirla como se debe. Al principio puede parecer todo bastante caótico pero conforme vamos avanzando nos damos cuenta de lo bien hilado y desarrollado que está todo. Todo lo que el autor cuenta tiene un por qué y no hay exceso de información ni relleno. Además, a lo largo de la novela el autor nos sorprenderá con varios giros argumentales que aportan aún más tensión intriga a la trama.

    Llegados a este punto, sobra decir que la novela no se hace predecible en ningún momento ni pesada ni aburrida, sino más bien al contrario, pues se hace muy amena de leer (a pesar de que algunos capítulos son algo largos para mi gusto) y es casi imposible parar de leer. Se podría decir que es una novela que te mantiene en vilo hasta el mismo final.

     Lo que más me ha sorprendido y gustado, a partes iguales, de la novela ha sido la pluma del autor. No sé por qué pensaba que esta sería una novela juvenil, pero cuando empecé a leer me di cuenta de que no era así. He encontrado un estilo muy cuidado y metafórico y de vocabulario complejo (sobre todo en lo que a narración se refiere, pues los diálogos tiene un estilo más coloquial y cercano), acompañado de algunos tecnicismos, que sin duda alguna me ha encantado. Su estilo se acerca a lo adulto más que a lo juvenil, pero eso no impide que se disfrute la novela.

    Además, cada detalle de esta me ha parecido de lo más original y cuidado: desde el título de cada capítulo (se corresponde con un refrán muy relacionado con el contenido que encontraremos en dicho capítulo) hasta el prólogo (de mano de Urtzi, el inspector de homicidios que ayuda al autor con todo el proceso de investigación). Toda la novela en sí rebosa originalidad y calidad, pues he encontrado una novela muy bien construida y escrita.

    Y el final, como no podía ser de otra manera, es medio abierto. Me explico: la trama principal queda cerrada, pero ya os comentaba antes que uno de los temas que aborda la novela queda casi en el aire, por lo que a esto me refiero al hablar de final medio abierto. Sin duda alguna la novela me ha dejado muy buen sabor de boca, la he disfrutado muchísimo y pienso leer más novelas de este autor (tanto las novelas ya escritas como las que vengan a partir de esta) porque me ha encantado su estilo. Si os gustan este tipo de novelas, os recomiendo este título encarecidamente.

  • megustaleer

    Muy buen libro, me daba algo de miedo la temática pero una vez te adentras dentro de la historia, tienes algunos principios claros y le pones ganas…..el libro acaba encantandote.

    4
    He de decir que el tema, me echó "para atrás" un poco, pero quise darle una oportunidad y leerlo como uno más y sin saber mucho sobre el tema y la historia. La historia de este libro es bastante sencilla, y se centra principalmente en lo que le está pasando a nuestro protagonista, en esos giros que tiene su historia personal, y en cómo tiene que ir sobrevenido a lo que le va pasando, esto hace también, que quieras ir leyendo más y más de esta historia y no te separas del libro en ningún momento. Los personajes están muy bien escritos y desarrollados a lo largo de la historia. Unos personajes en los que poco a poco te ves algo identificado y que la verdad vas sufriendo lo que les pasa y adentrándose en sus historias. Una lectura muy recomendable si te gusta la tensión y que tenga un toque distinto a lo que solemos estar acostumbrados. Nota final: Muy buen libro, me daba algo de miedo la temática pero una vez te adentras dentro de la historia, tienes algunos principios claros y le pones ganas?..el libro acaba encantandote. Le doy 4 estrellas sobre 5.

Las opiniones de la comunidad

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  • megustaleer

    el escritor nos vuelve a mostrar la maldad, lo pe

    5
    De lector a Lector http://leyendoyleyendo.blogspot.com.es/25/04/2016
    En Sarna con gusto nos vamos a encontrar con esa forma tan personal de escribir que caracteriza a César, y a la que algunos han puesto nombre. Un estilo y un lenguaje muy cuidado, directo, crudo y duro en el que juega con el lector, le provoca y le pone trampas a ver si está atento y coge el guante; va dejando pistas, hace guiños, da pinceladas que nos hacen sonreír, protagoniza cameos, planta semillas. La música y los refranes (como no podía ser de otra forma) están presentes, con frecuencia soltaremos algún exabrupto a lo Ramiro Sancho ante lo que leemos, y en ningún caso nos deja indiferentes. Esto sin olvidarnos que al autor no le tiembla el pulso a la hora de cometer un crimen.

    Además de con Ramiro Sancho nos vamos a reencontrar con viejos conocidos de otras entregas. No nos va a sorprender la categoría de los personajes que ya conocemos, pero los nuevos no les van a ir a la zaga. No debemos olvidarnos de la calidad de los secundarios y de algunos personajes que inician aquí su andadura y
  • megustaleer

    Título con refrán equivocado...

    4
    Sandra Cronistera04/05/2016
    La única pega que pondría a Sarna con gusto es que, en este caso, el refrán no se cumple porque esta novela sí pica: pica la curiosidad, haciendo que no puedas parar de leer; pica las emociones, ocasionándote tristeza, miedo, ira, frustración... en un momento y pica la sensibilidad, predisponiéndote a empatizar con muchos de los personajes.

    Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo: http://librosquedancuerda.blogspot.com.es/2016/05/resena-sarna-con-gusto.html

Ficha técnica

  • Título: Sarna con gusto (Refranes, canciones y rastros de sangre 1)
  • Autor (es): César Pérez Gellida
  • Traductor:  
  • Sello: SUMA
  • Precio sin IVA: 8.26 €
  • Precio con IVA: 9.99 €
  • Fecha publicación: 04/2016
  • Idioma: Español
  • Formato, páginas: E-BOOK EPUB, 512
  • Medidas:   mm
  • ISBN: 9788491290056
  • EAN:  
  • Temáticas: Misterio y suspense
  • Colección: Fuera de coleccion suma
  • Edad recomendada: Adultos

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