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SECRETOS DE CHICAS

Patry Jordan

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Fragmento

Muchas veces usamos cualquier tipo de producto para cuidar nuestro rostro: una crema hidratante que nos atrae por su envoltorio, un sérum facial que hemos visto por la televisión, un exfoliante que nos ha recomendado una amiga, etc. Pero la piel de cada persona es única, y como tal tiene unas necesidades específicas que hay que cubrir. ¿Sabéis qué tipo de piel tenéis? En este apartado vamos a ver cómo descubrir qué tipo de piel tenemos y sus cuidados básicos, porque siempre digo que una piel bonita y radiante es aquella que mimamos con productos específicos.

¿Qué tipo de piel encontramos

y cómo las tenemos que tratar?

Para saberlo, tenemos que escuchar muy bien a nuestra piel y guiarnos mucho por nuestras sensaciones. ¡Ahí van!

Se caracteriza por tener un aspecto brillante (incluso poco rato después de lavar el rostro) y por la presencia de granitos e imperfecciones. A simple vista se ven los poros un poco más dilatados y apenas hay arrugas.

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s ¿Qué productos específicos usaremos? Apostaremos por productos purificantes y limpiadores, productos libres de aceites (ya sean cremas hidratantes o bases de maquillaje) y productos no comedogénicos (que ayudan a impedir la formación de acné). Aprovecho para comentaros que es muy importante no lavar la piel en exceso (eso que las chicas que tenéis la piel grasa hacéis muchísimo), porque lo único que conseguiremos es que produzca aún más grasa.

n ¿Qué evitaremos? Tocarnos demasiado la cara, exfoliantes y tónicos agresivos que contengan mucho alcohol y cremas hidratantes y bases de maquillaje que contengan aceite.

Las pieles grasas no NECESITAN crema hidratante.

¡Es totalmente falso!

Tenéis que saber que el exceso de grasa no tiene nada que ver
con la pérdida de agua del rostro. Las pieles grasas también
se deshidratan, por lo que hay que usar una crema
hidratante adecuada (libre de aceites).

Se puede reconocer fácilmente porque hay dos zonas claramente diferenciadas: una grasa y otra más seca. La grasa se encuentra, sobre todo, en la zona T del rostro (frente, nariz y barbilla), mientras que la zona seca la podemos localizar en los pómulos y alrededor de los ojos.

s ¿Qué productos específicos utilizaremos? Lo ideal sería utilizar productos para piel grasa en la zona T y productos para piel seca en pómulos y alrededor de los ojos, pero si solo queréis adquirir un producto es mejor que os decantéis por uno específico para pieles grasas. También os recomiendo que busquéis mascarillas nutritivas y cremas hidratantes con protección solar.

n ¿Qué evitaremos? Igual que con las pieles grasas, evitaremos usar productos que contengan aceite, productos agresivos que contengan alcohol, lavarnos el rostro constantemente con agua caliente y tocarnos mucho la cara.

Es muy importante desmaquillarse siempre antes de ir a dormir, aunque hayamos salido de fiesta y llegado muy tarde a casa, no solo para eliminar los restos de maquillaje que tenemos en el rostro y dejar respirar la piel, sino también para eliminar la contaminación de la calle que obstruye nuestros poros y propicia la aparición de imperfecciones y granitos. Ya sabemos que da pereza, ¡es coger el hábito!

La reconoceremos porque se nos descama muy rápidamente. Es apagada y apenas se notan los poros de la piel. Eso quiere decir que está reseca, por lo que la notaremos áspera y tirante.

Pero no debemos confundirnos: tener la piel seca no es lo mismo que tener la piel deshidratada. La sequedad es un estado de la piel, mientras que la deshidratación es una condición, es decir, algo puntual. Nuestra piel (ya sea grasa, seca o mixta) puede deshidratarse por varias razones: cuando está en contacto con el frío o el calor, con los cambios drásticos de temperatura, con la exposición al sol, etc. Es por eso que una piel puede estar deshidratada, tener arruguitas y tener algún granito molesto de esos que no nos gustan nada.

Esto es muy importante saberlo porque muchas veces confundimos una piel seca con una piel deshidratada, y la tratamos de una forma incorrecta.

Por ejemplo: supongamos que tienes una piel mixta-grasa y tu piel está deshidratada, es decir, tienes un exceso de grasa en el rostro y encima te falta agua. ¿Cómo lo solucionas? Pues bien, yo te recomiendo que uses un sérum que aporte hidratación a tu piel: le darás toda el agua que necesita pero sin aportarle nada de grasa. Es decir, tienen que ser productos a base de agua, y no de aceite. Además, no dejes de usar tus cremas habituales libres de aceite. Lo que yo también os recomiendo es que os hidratéis por dentro bebiendo entre 1 y 2 litros de agua al día, además de tomar zumos naturales.

Pero ¿cómo reconocer una piel deshidratada? La reconoceremos fácilmente por la aparición de pequeñas arrugas en las mejillas si nos presionamos la piel de esa zona hacia arriba. Otro método que no falla es usar mascarillas hidratantes o sérum tal como os he comentado antes. Si empiezas a usarlas y poco a poco tu rostro va a mejor, tu problema era deshidratación. En cambio, si con la aplicación de este tipo de cremas tu piel sigue tirante y las arrugas permanecen, es que tienes una piel más bien seca.

s¿Qué productos específicos utilizaremos? Escogeremos productos que retengan el agua de nuestra propia piel, como cremas hidratantes nutritivas (tanto de día como de noche), productos con vitamina E, ácido hialurónico, aceite de aguacate y aceite de argán. Tus mejores aliados serán aquellos de textura aceitosa, densa y untuosa.

n¿Qué evitaremos? Productos que contengan alcohol, exponernos demasiado rato al sol sin factor de protección solar y lubricar la piel en exceso.

Cuestan un poquito más de reconocer, pero las podemos distinguir porque se irritan con mucha facilidad, tienen zonas secas donde la piel se descama, aparecen rojeces y picores, y normalmente dan sensación de tirantez. Además, estas pieles reaccionan a ciertos componentes de productos cosméticos.

s¿Qué productos específicos buscaremos? Ante todo, productos hipoalergénicos o testados dermatológicamente, que no contengan alcohol, fragancias ni perfumes y que contengan propiedades calmantes, como la camomila o el áloe vera.

n¿Qué evitaremos? Es muy importante dejar de lado los cosméticos que contengan alcohol y que sean agresivos. Si nos exponemos al sol, es muy importante usar factor de protección solar, porque el sol y las altas temperaturas potencian mucho más los síntomas de este tipo de piel.

La piel normal es una piel que está equilibrada, muy parecida a la de un bebé. Se ve lisa, elástica y sin arrugas. Lo bueno de estas pieles es que tienen muy buena tolerancia a los jabones y resisten los cambios de temperatura. Eso sí, una piel normal no es para siempre, eso tenedlo claro. ¡La piel normal la tiene un bebé! Los cambios que va sufriendo nuestro organismo durante el paso de los años pueden transformar nuestra piel normal en seca o mixta.

 

¿Aún no sabes qué tipo de piel tienes o quieres asegurarte?

Todas o casi todas tenemos una amiga, una prima, una hermana, una abuela e incluso una madre obsesionadas en ponerse cremas y potingues, y en recordarnos la importancia de limpiarse el rostro y desmaquillarlo correctamente por las noches, diciéndonos que nos van a salir arrugas y granitos si no lo hacemos.

¡Y razón no les falta!

pero la verdad es que esto va más allá de las arrugas y granitos.

Establecer una rutina de belleza, tanto por la mañana como por la noche, es muy importante para tener un buen tono de piel, para que el maquillaje luzca impecable y para que el cutis se vea bonito, con vida. No basta solo con desmaquillar y limpiar —sí, aunque a veces dé pereza no basta solo con eso—, también hay que exfoliar, tonificar, tratar e hidratar. Es por eso que en estas pocas páginas os voy a detallar cada paso de una rutina de belleza básica y los productos con los que podéis realizarla.

Para un cuidado de la piel completo, tenéis que conocer estos cinco pasos básicos:

¿Ya los cumplís todos? ¡Espero que no os dejéis ninguno!

Por lo general, creo que lo ideal es limpiar la piel dos veces al día, una por la mañana y otra por la noche, para poder lucir una piel cuidada y saludable.

Podemos encontrar muchísimos productos de limpieza en el mercado: toallitas desmaquillantes, geles, jabones, leches limpiadoras y solución micelar.

Tengo que deciros que aunque no vayamos maquilladas siempre es muy importante limpiar la piel para retirar el exceso de grasa y la polución de la calle que puede haber quedado en nuestros poros. Yo os recomiendo que utilicéis aquel producto que os dé una mayor sensación de limpieza, y que se adapte a nuestro tipo de piel, claro está.

Por ejemplo: a mí me gusta la sensación refrescante que me aporta un jabón porque se aclara con agua. Además, es ideal para las pieles grasas. En cambio, la mejor opción para las pieles sensibles o secas sería un gel o leche limpiadora. Así que no os dejéis guiar por la tendencia del momento, sino por aquello que realmente os funciona bien en vuestra piel.

Si tenéis la piel grasa o mixta, te recomiendo que uses este tipo de cepillos porque van genial para dejar la piel mucho más limpia. ¡Son económicos y fáciles de encontrar!

Si os desmaquilláis con leche limpiadora, hacedlo con dos aretes de algodón circulares y siempre haciendo movimientos ascendentes.

Usad un arete de algodón distinto para cada ojo,
para no traspasar posibles infecciones de uno al otro.

Desmaquillad primero los labios si los lleváis maquillados en colores fuertes. Lo podéis hacer sujetando un extremo de la boca y arrastrando el arete de algodón con un poco de leche limpiadora hacia el otro lado.

Para desmaquillaros con toallitas, es mejor no frotar mucho vuestra piel para que no se irrite. Es mejor hacerlo con suavidad.

Si lleváis delineadores y máscaras de pestañas resistentes al agua, es mejor que utilicéis un desmaquillador de ojos a base de aceite para retirarlo con mayor facilidad y no tener que frotar mucho esa zona tan sensible. Podéis utilizar unos bastoncillos de algodón con desmaquillante para ojos para acabar de limpiar bien las pestañas.

Para limpiar el rostro por la mañana, lo mejor es utilizar una solución micelar para oxigenar la piel y prepararla antes del maquillaje.

Si os cuesta retirar los productos, waterproof, del ojo, presionad un arete con un poco de producto, esperad unos segundos y arrastrad hacia abajo y hacia fuera.

Una vez limpia nuestra piel, pasaremos a exfoliarla. Este paso no lo vamos a realizar todos los días, sino una vez a la semana. La exfoliación va genial para retirar todas las células muertas de nuestro cuerpo y permitir que los productos que apliquemos posteriormente penetren con más facilidad. Podríamos usar uno que contenga grano, que arrastra las células muertas de la parte superficial de la piel, o bien alguno con enzimas, que no contienen grano y lo que hacen es penetrar en las capas inferiores de la piel. ¡No os olvidéis de aplicar el exfoliante haciendo movimientos circulares y ascendentes y de dejar libre la zona del contorno de ojos y la boca!

Es muy importante que nos acordemos de exfoliar los labios con productos específicos. Si queréis, podéis realizar uno con miel y azúcar moreno. Solo tenéis que mezclar estos dos ingredientes y aplicar la mezcla en vuestros labios, frotando un poquito para eliminar las pieles muertas.

¡Os quedaran súper suaves!

Recordad que una vez a la semana, podemos realizarnos una mascarilla purificante para limpiar en profundidad la piel.

Si no necesitamos exfoliarnos, pasaremos directamente al paso de tonificación. ¡Cómo me gusta tonificar mi piel! Sirve, más que nada, para aportar frescura a nuestro rostro, para ayudar a c ...