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CóMO DISFRUTAR DEL AMOR

Coral Herrera  

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Fragmento

INTRODUCCIÓN

El amor romántico es una de las experiencias más hermosas que podemos vivir los seres humanos, pero también una de las más dolorosas. Millones de personas dedican ingentes cantidades de tiempo, energía y recursos a buscar su media naranja creyendo que así podrán transformar su vida, salvarse a sí mismas, solucionar sus problemas y ser muy felices. El sueño romántico nos hace sufrir mucho porque es muy difícil encontrar a nuestra media naranja, y cuando la encontramos nos decepcionamos porque las relaciones no son tan bonitas, perfectas y maravillosas como en los cuentos y las películas.

El mito romántico es una ilusión colectiva, un espejismo, compartido por casi todas las culturas del planeta, cargado de falsas promesas. Soñamos con el paraíso romántico, pero la realidad es que pasamos más tiempo sufriendo por amor que disfrutando de él. Creo que las mujeres sufrimos más por amor que los hombres, porque desde niñas se nos machaca con la idea de que el amor nos salvará.

Nos enseñan a poner el amor y los cuidados en el centro de nuestras vidas. El amor hacia un hombre nos pone a muchas de rodillas y sin darnos cuenta asumimos los roles femeninos tradicionales que nos sitúan en un plano de dependencia con respecto a él. Y esto nos hace sufrir porque nos genera una enorme contradicción, pues lo que queremos en realidad es ser libres y autónomas, queremos construir relaciones igualitarias, sanas y bonitas, queremos disfrutar de la vida con o sin pareja, queremos compatibilizar nuestras ideas feministas con nuestros sentimientos y nuestras formas de relacionarnos.

Pero es bien difícil. Cuando nos disponemos a trabajar en nosotras mismas para poder disfrutar más de la relación con una misma, del amor y de la vida, la principal dificultad que encontramos es poder llevar la teoría a la práctica. No recibimos ningún tipo de educación emocional o sentimental que nos permita aprender a querernos bien: las únicas referencias que tenemos para crear nuestro mundo emocional son las relaciones de pareja en los adultos de nuestro círculo familiar y social más cercano, y las novelas, películas, series y canciones de nuestra cultura.

Necesitamos herramientas que nos ayuden a querernos y a tratarnos bien, a resolver nuestros conflictos sin violencia, a identificar y expresar nuestras emociones para que no nos invadan y no hagan daño a nadie. En el actual sistema educativo y de crianza, lo único que nos enseñan es a reprimirlas, de manera diferente si somos mujeres u hombres: nos queda muy claro desde pequeñas que las niñas no se enfadan y los niños no lloran. Nuestra educación emocional está basada en la negación y la represión de nuestras emociones, por eso, cuando vivimos historias emocionales muy fuertes, enfermamos: nuestra salud mental se va deteriorando en la medida en que sufrimos. Y es entonces cuando pedimos ayuda a los profesionales, cuando ya e

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