Loading...

DE CóMO UN REY PERDIó FRANCIA (LOS REYES MALDITOS 7)

Maurice Druon  

0


Fragmento

Título original: Quand un roi perd la France

Traducción: Mª Guadalupe Orozco Bravo

1.ª edición: junio, 2014

© 2014 Maurice Druon

© Ediciones B, S. A., 2014

Consell de Cent, 425-427 - 08009 Barcelona (España)

www.edicionesb.com

Depósito Legal: B 5.783-2014

ISBN DIGITAL: 978-84-9019-750-9

Maquetación ebook: Caurina.com

Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidas en el ordenamiento jurídico, queda rigurosamente prohibida, sin autorización escrita de los titulares del copyright, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo públicos.

 

 

 

 

 

Nuestra guerra más prolongada, la guerra de los Cien Años, no ha sido más que una disputa judicial, intercalada con episodios de armas.

Paul Claudel

Contenido

Portadilla

Créditos

Cita

 

Agradecimientos

Introducción

PRIMERA PARTE: LAS DESGRACIAS VIENEN DE LEJOS

1. EL CARDENAL DE PÉRIGORD PIENSA…

2. EL CARDENAL DE PÉRIGORD HABLA

3. LA MUERTE LLAMA A TODAS LAS PUERTAS

4. EL CARDENAL Y LAS ESTRELLAS

5. LOS COMIENZOS DE ESTE REY LLAMADO EL BUENO

6. LOS COMIENZOS DE ESTE REY A QUIEN LLAMAN EL MALO

7. LAS NOTICIAS DE PARÍS

8. EL TRATADO DE MANTES

9. EL MALO DE AVIÑÓN

10. EL MAL AÑO

11. SE DIVIDE EL REINO

SEGUNDA PARTE: EL BANQUETE DE RUÁN

1. DISPENSAS Y BENEFICIOS

2. LA CÓLERA DEL REY

3. A RUÁN

4. EL BANQUETE

5. EL ARRESTO

6. LOS PREPARATIVOS

7. EL CAMPO DEL PERDÓN

TERCERA PARTE: LA PRIMAVERA PERDIDA

1. EL PERRO Y EL ZORRITO

2. LA NACIÓN INGLESA

3. EL PAPA Y EL MUNDO

CUARTA PARTE: EL VERANO DE LOS DESASTRES

1. LA INCURSIÓN NORMANDA

2. EL SITIO DE BRETEUIL

3. EL HOMENAJE DE FEBO

4. EL CAMPAMENTO DE CHARTRES

5. EL PRÍNCIPE DE AQUITANIA

6. LAS ACTIVIDADES DEL CARDENAL

7. LA MANO DE DIOS

8. EL CONTINGENTE DEL REY

9. LA CENA DEL PRÍNCIPE

Agradecimientos

Quiero agradecer vehementemente a Jacques Suffel la ayuda que me ha brindado en el proceso de documentación de esta obra. Asimismo, quiero dejar constancia de mi reconocimiento a la dirección de la Biblioteca Nacional y a la dirección de los Archivos de Francia.

M. D.

Introducción

Las tragedias de la historia revelan a los grandes hombres, pero los mediocres son quienes provocan las tragedias.

A principios del siglo xiv Francia es el más poderoso, el más poblado, el más activo y rico de los reinos cristianos; el país cuyas intervenciones son temidas, cuyos arbitrajes merecen respeto y cuya protección es deseada por todos. Por tanto, cabe pensar que se inicia en Europa un siglo francés.

Entonces, ¿por qué, cuarenta años después, esa misma Francia sufre una estrepitosa derrota en los campos de batalla, vencida por una nación cinco veces inferior en número? ¿Por qué su nobleza se divide en facciones, su burguesía se rebela, su pueblo sucumbe bajo el exceso de impuestos, sus provincias se separan unas de otras, las bandas de asaltantes se entregan al saqueo y al delito, se menosprecia la autoridad, se devalúa la moneda, se paraliza el comercio y, por doquier, prevalecen la miseria y la inseguridad? ¿A qué responde esta derrota? ¿Quién ha desviado el curso del destino?

La mediocridad. La mediocridad de unos cuantos reyes, su fatua vanidad, la superficialidad con que atienden los asuntos, su incapacidad para rodearse de hombres capaces, su pereza, su presunción y su ineptitud para concebir grandes planes o, por lo menos, para ejecutar los que algunos proponen.

En política es imposible acometer empresas grandes y duraderas sin hombres que, merced a su genio, su carácter y su voluntad, inspiran, agrupan y encauzan las energías de un pueblo.

Todo se derrumba cuando los ineptos se suceden en la cúspide del Estado. La unidad se desintegra cuando se derrumba la grandeza.

Francia es una idea histórica, una idea nacida de la voluntad que, a partir del año 1000, se encarna en una familia reinante y se transmite tan obstinadamente de padres a hijos que la primogenitura de la rama principal se convierte rápidamente en legitimidad suficiente.

Por supuesto, la casualidad también representó un papel, como si el destino hu

Sigue leyendo y recibe antes que nadie historias como ésta