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EL ALIENTO DE LOS DIOSES (EDICIóN REVISADA)

Brandon Sanderson  

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Fragmento

Título original: Warbreaker 

Traducción: Rafael Marín Trechera 

1.ª edición: mayo 2016 

© Ediciones B, S. A., 2015 

Consell de Cent, 425-427 - 08009 Barcelona (España) 

www.edicionesb.com 

ISBN DIGITAL: 978-84-15389-88-0 

Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidas en el ordenamiento jurídico, queda rigurosamente prohibida, sin autorización escrita de los titulares del copyright, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo públicos. 

Contenido Presentación Dedicatoria Agradecimientos Prólogo 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 Epílogo Ars Arcanum Poderes de elevación

  

  

  

  

Presentación

  

  

  

Debo reconocer que una de las más genuinas satisfacciones de un editor es, sencillamente, «encontrar» a un autor nuevo y prometedor. En los largos años dirigiendo esta colección he «encontrado» autores nuevos de todo tipo y condición que han sido conocidos en España gracias a NOVA. 

Uno de mis más recientes descubrimientos fue este sorprendente Brandon Sanderson, un autor joven que, con sus primeras obras, ha renovado ya la fantasía tanto tiempo encerrada en el clásico cliché «à la Tolkien», ya un tanto agotado. Hoy puedo constatar que la sorpresa que me proporcionó Brandon con su primera novela, ELANTRIS (2005), se ha confirmado, y esa es solo una de las muchas satisfacciones que nos va a deparar a todos. 

Sanderson se alza ya hoy, apenas unos diez años después de su primera publicación, como uno de los más importantes baluartes de la mejor fantasía. Y no solamente eso, sino que se trata de una fantasía renovada y con un bagaje teórico de fondo sumamente importante. Sanderson no es solo un gran y prolífico autor, es también alguien que piensa muy seriamente en el sentido de su trabajo y, lo más destacable, alguien que, amando la fantasía, sabe que debe ser renovada y repensada para encarar con éxito el siglo XXI. No es poca cosa. 

No he sido el único maravillado por la habilidad narrativa y el universo fabulador de Brandon Sanderson. Cuando Robert Jordan falleció, en septiembre de 2007, no resultó extraño que se decidiera que fuese precisamente Brandon Sanderson quien se encargara de terminar la novela entonces en curso de redacción (A MEMORY OF LIGHT), el que habría de ser el volumen final de la famosa serie La rueda del tiempo que Robert Jordan no pudo terminar. Cabe destacar que del proyecto original para un libro de 200.000 palabras, se pasó finalmente a un nuevo texto, de una extensión global de unas 800.000 palabras, que ha representado un colofón extraordinario a una de las mayores series de la fantasía mundial. Ha pasado de uno a tres títulos, obra de Brandon Sanderson a partir tan solo de unos breves apuntes de Jordan y, sobre todo, de la lectura y reflexión profundas sobre la serie de La rueda del tiempo. Se trata de La tormenta (2009), Torres de medianoche (2010) y Un recuerdo de luz (2013). Y no desmerecen en nada lo escrito anteriormente por Jordan. Incluso, a mi entender, lo mejoran, tal vez por el empuje de la savia joven y nueva de un autor brillante y sumamente prolífico que afronta esos títulos no como uno más de una serie ya un tanto dilatada, sino como una oportunidad personal y un digno colofón a una obra que admira. 

  

Para destacar el enfoque «distinto» que Brandon Sanderson da a la fantasía, me voy a permitir incluir de nuevo un texto del estudiante Sanderson en un trabajo académico sobre la fantasía que ya les extracté en la presentación de Elantris. Un texto en el que el entonces joven autor desarrolla su tesis en favor del cambio en la narrativa fantástica: 

  

Muchos escritores contemporáneos, algunos de ellos muy buenos, se han restringido a sí mismos al estándar asumido de la fantasía. Escriben relatos sobre jóvenes héroes que son llamados a una búsqueda misteriosa, ambicionan el poder, y llegan a la madurez al superar sus tribulaciones. Siguen el Síndrome de Campbell paso a paso, e intentan estar seguros de que no dejan nada al margen.

El movimiento ha ganado tal impulso (en parte por Tolkien, cuya obra exhibe el Mito del Héroe pero no lo sigue) que se ha convertido en sinónimo de fantasía. Y, a causa de ello, el género está amenazado de estancamiento.

Esto, por supuesto, plantea un interrogante. La fantasía es todavía un género en su adolescencia —el movimiento contemporáneo no empezó hasta los años setenta. Las historias que utilizan el mito del héroe siguen vendiéndose bien—, en realidad, se venden mejor ahora que antes. Y por lo tanto, ¿por qué cambiar?

Respondo que debemos cambiar porque la adolescencia pasa y los lectores de fantasía se hacen mayores. Los lectores de fantasía empiezan a estar cansados. Muchos de mis amigos, antes lectores ávidos de fantasía, han dejado de leer novelas del género a causa de su redundancia. Lo que antes sugería maravillas, ahora se ve como obsoleto y excesivamente trillado. Preveo serios problemas en el futuro si no reconocemos el Síndrome de Campbell y lo afrontamos.

Coincido al ciento por ciento con esa idea de Sanderson, y debo decir que bastantes novelas de fantasía actuales (esos epígonos de Tolkien tan numerosos) también me aburren. Hay pocos títulos (demasiado pocos) en mi lista de novelas imprescindibles de fantasía y, con toda seguridad, es por agotamiento de un cliché que, como a Sanderson y sus amigos, hace tiempo que me cansa. 

Es posible que la apuesta de Sanderson sea arriesgada. Existe un lector acomodaticio que se conforma con «más de lo mismo» (ese lector al que el gran Julio Cortázar tuvo el desacierto de llamar «lector hembra» en un desliz machista imperdonable). Pero, y esa ha sido siempre mi apuesta como editor, hay lectores inteligentes y amantes de la novedad. Y son (somos) muchos. Muchos más de lo que suele pensar una gran mayoría de los editores. 

  

En mi presentación a Elantris, la primera novela de Brandon Sanderson, ya les contaba la sorpresa que la irrupción de este joven autor provocó en todo el mundo. Ahora puedo también dar testimonio de cómo el éxito obtenido por Elantris en todo el mundo se ha repetido en España. Afortunadamente, hoy podemos disfrutar de la segunda edición de esa maravillosa novela, la edición de Elantris, X aniversario, con ligeros retoques y mejoras. 

Brandon Sanderson es un autor joven que acaba de cumplir los cuarenta años. Creció en Lincoln (Nebraska, EE. UU.) y ahora vive en American Folks (Utah, EE. UU.) con su esposa Emily y sus tres hijos. Obtuvo la licenciatura en Lengua en la Brigham Young University, de la que es profesor. Sumamente prolífico, ha escrito diversas novelas, pero la primera publicada fue la sexta, Elantris, escrita en 2000 y publicada en mayo de 2005, recibida por público y crítica como una interesantísima renovación del tan trillado género de la fantasía. Una sorprendente y amena novela que ofrece de todo para todos: misterio, magia, romance, enfrentamientos políticos, conflictos religiosos, luchas por la igualdad y una escritura penetrante con personajes consistentes y maravillosos. 

Elantris no es solo una novela de fantasía épica como puede parecer. Faren Miller, de Locus, lo detectó claramente destacando en ella un tono inconformista no excesivamente habitual en el género. No en vano Sanderson dice haber empezado a leer fantasía, a los catorce años, cuando cayó en sus manos una novela sumamente inteligente e irónica como es Vencer al dragón, de Barbara Hambly (1985, NOVA fantasía número 7). Miller destaca claramente en Elantris esa posible orientación al recalcar el tono del Prólogo, tan clásico en la descripción de una fantástica capital de seres inmortales como había sido la ciudad de Elantris, para finalizar introduciendo, ya en el mismo Prólogo, un dato sorprendente y casi subversivo: «La eternidad terminó hace diez años.» 

Tuve la oportunidad de hablar con Brandon (y con su entonces reciente esposa, Emily) cuando en noviembre de 2006 vino a Barcelona como conferenciante invitado en la ceremonia de entrega del Premio UPC de Ciencia Ficción. Puedo asegurar que ideas no le faltan a Brandon Sanderson y que su capacidad de reflexión sobre la narrativa fantástica, unida a su habilidad extraordinaria como narrador y su interés por temas «adultos» (política, estrategia, religión y un interesante etcétera), nos ha de deparar muchas más sorpresas en su futura carrera como autor. Sinceramente, debo reconocer que poder reunirme de nuevo con Brandon en la Eurocon de 2016, que se celebrará en Barcelona entre el 4 y el 6 de noviembre, es, para mí, uno de los mayores alicientes de este encuentro. Brandon va a ser el invitado de honor y yo espero, sencillamente, continuar con él las interesantes conversaciones que mantuvimos en 2006. 

Tras el éxito de Elantris, Brandon Sanderson ha acabado ya de publicar una trilogía genéricamente titulada NACIDOS DE LA BRUMA (MISTBORN) e integrada por El Imperio Final (The Final Empire, 2006), El pozo de la ascensión (The Well of Ascension, 2007) y El héroe de las eras (The Hero of Ages, 2008). La obra ha tenido tal éxito que ya está en marcha una segunda serie (ahora tetralogía) iniciada con Aleación de ley (The Alloy of Law, 2011) a la que siguen Shadows of Self (2015), The Bands of Mourning (2016) y The Lost Metal. También está previsto que aparezca una novela corta que complementa la primera trilogía: Secret History. 

Y, para trascender el mundo de las letras, debo recordar que recientemente, con solo pocos años como novelista y cuatro grandes libros publicados, Dreamworks adquirió los derechos para el cine de una serie de novelas de fantasía para adolescentes que Brandon escribió, casi como un divertimento, entre los volúmenes segundo y tercero de Nacidos de la bruma (MISTBORN). Se trata de la serie protagonizada por un muchacho llamado Alcatraz, que se iniciaba con Alcatraz versus the Evil Librarians (2007) y que Ediciones B publicará próximamente con el título Alcatraz versus los Bibliotecarios Malvados.

Y todo esto sin olvidar otras de sus obras: la serie de los Reckoners, integrada por Steelhearth (NOVA, 2016), Firefight (NOVA, 2016) y Calamity (prevista en NOVA para 2017) una amena y entrañable serie sobre unos curiosos superhéroes malvados o la serie conformada por EL RithmatistA (NOVA, 2015) y The Aztlanian (2014). 

Aunque, tal vez tras su participación en La rueda del tiempo de Robert Jordan, al mismísimo Brandon Sanderson le ha entrado el gusanillo de escribir él mismo su magna serie, y esta va a ser El archivo de las tormentas (The Stormlight Archive). Posiblemente la ambición, y la riqueza temática y de personajes de esa serie no tengan parangón hasta hoy. Se trata de un largo proyecto de hasta diez libros de gran envergadura (unas mil páginas cada uno) llamados a convertirse en un hito incuestionable en la moderna fantasía, sin nada que envidiar a autores famosísimos como Martin, Abercrombie, Rothfuss, el citado Jordan y otros. La calidad y la habilidad de Sanderson son una garantía, y su seriedad y la riqueza de su prolífica actividad como escritor y pensador sobre el futuro de la fantasía se muestran con poderío en esa magna obra de la que ya conocemos dos títulos: El camino de lOS REYES (NOVA, 2012) y Palabras radiantes (NOVA, 2015), y está previsto un tercero para 2017: Oathbringer. La recomiendo enfáticamente. 

  

La trama de El aliento de los dioses (Warbreaker) recuerda en cierta forma la de Elantris, al principio, aunque solo al principio. 

Años atrás el rey de Idris firmó un tratado con el reino de Hallandren. El rey Dedelin enviaría a su hija mayor, Vivenna, para casarse con Susebron, el Rey Dios de Hallandren. Vivenna ha sido educada durante toda su vida para ser una esposa adecuada para Susebron y así cumplir con su deber y ayudar a forjar una paz estable entre Hallandren e Idris. Ese era el plan hasta que el rey de Idris envía a su hija Siri, desobediente e independiente, en lugar de Vivenna. 

Así comienzan dos de los tres ejes argumentales principales de El aliento de los dioses. Siri intenta encontrar su lugar en la corte de Susebron y descubrirá la verdad oculta sobre el Rey Dios. Temiendo que Siri no esté preparada para esa nueva vida, Vivenna viaja también a Hallandren y se reúne con la gente de Idris que trabaja en la capital, T’Telir, y comienza una nueva vida de espionaje y sabotaje. El plan de Vivenna es rescatar a Siri, aunque para el lector resulte claro que esta ni necesita ni desea ser salvada. 

El viaje a Hallandren supone un verdadero shock para las dos princesas. Cada una de ellas tiene que tratar con esa cultura diferente a su manera y, en cierta forma, vivir en una sociedad donde la gente no cree o piensa como ellas. 

El tercer gran eje de la historia lo constituye un personaje más bien divertido como es Sondeluz. Se trata de un Retornado, uno de los personajes divinos que son vistos como dioses porque han muerto haciendo algún acto heroico y, tras un período, reaparecen como seres más poderosos. Sin embargo, Sondeluz no se considera un dios. Ni cree que lo sean los otros Retornados, y esa incredulidad, atípica en Hallandren, le lleva a otras aventuras y problemas. 

La historia es larga y compleja, responde a la línea temática general ya presente en Elantris y también en El aliento de los dioses con esos hombres-dios, a veces caídos en desgracia y con poderes mágicos excepcionales. Pero se trata de historias distintas que no tienen nada que ver entre sí y de lectura completamente independiente. 

  

Sanderson se distingue también por la magia que introduce en sus novelas, una magia vista en cierta forma de manera «racional» y con una especie de lógica interna (los «alománticos» de la trilogía Mistborn tienen poderes mágicos pero siguen sometidos a la ley de acción y reacción de Newton...). 

En El aliento de los dioses, el sistema de magia se basa en el «aliento», que los de Idrian también llaman el «alma». Cada ser humano nace con un «aliento». Uno se puede desprender de su «aliento» y aun así seguir viviendo, aunque parecerá a los demás como un poco más gris (menos vivo y menos capaz de percibir las cosas que suceden a su alrededor). En este caso, se les llama «grises». En Idrian se tiene lástima de ellos y se juzga monstruoso aceptar el aliento de otros. En Hallandren el «aliento» se considera incluso una mercancía con la que comerciar ya que disponen de ella incluso los humanos más pobres. 

Una persona que tiene cincuenta o más «alientos» puede hacer magia con ese poder, incluyendo el «despertar», que consiste en dar vida con forma humana a materia orgánica, con lo que el nuevo ser «despertado» hace lo que el «despertador» quiere que haga. Para ello, se deben conocer las palabras correctas y pronunciarlas con claridad. El «despertador» puede recuperar el «aliento» de la cosa creada, pero solo cuando esta ha cumplido su misión. 

Los «retornados» necesitan al menos un «aliento» a la semana para seguir existiendo. En Hallandren se considera un honor dar «aliento» a sus dioses y se paga muy bien por hacerlo. En Idris no se cree que los «retornados» sean dioses; en cambio, adoran a Austre, que no puede ser visto ni escuchado. 

  

En resumen, nos encontramos ante una rara avis de la fantasía moderna: una narración completa en un único volumen, con toda la imaginación, la aventura, la magia y los entrañables personajes a los que Brandon Sanderson ya nos tiene acostumbrados. 

Que ustedes la disfruten. 

  

Miquel Barceló 

Para Emily, que dijo que sí 

Agradecimientos

Trabajar en El aliento de los dioses ha sido un proceso inusitado en algunos sentidos: pueden leer más en mi página web. Baste decir que he tenido una gama más variada de lo normal de lectores alfa, muchos de los cuales conozco principalmente a través de mis foros. He intentado incluir los nombres de todos, pero sin duda se me escapará alguno. Si eres uno de ellos, contacta conmigo y trataremos de incluirte en futuras ediciones.

El primer agradecimiento va dirigido a mi encantadora esposa Emily Sanderson, con quien me casé mientras escribía este libro. Esta es mi primera novela donde ha participado ampliamente con sus opiniones y sugerencias, todas muy estimables. También, como siempre, a mi agente Joshua Bilmes y mi editor Moshe Feder, que hicieron un trabajo intenso y extraordinario con el manuscrito, llevándolo de la Segunda o la Tercera Elevación al menos hasta la Octava.

En Tor, varias personas han superado con creces la llamada del deber. El primero es Dot Lin, mi publicista, con quien ha sido particularmente estimulante trabajar. ¡Gracias, Dot! Y, desde luego, los incansables esfuerzos de Larry Yoder merecen una nota, así como el excelente trabajo de la genial directora artística de Tor, Irene Gallo. Dan Dos Santos realizó la cubierta original, y les sugiero de todo corazón que echen un vistazo a su página web y sus otros trabajos, porque creo que es uno de los mejores artistas del momento. También Paul Stevens se merece mi gratitud por ser el contacto en casa de mis lib

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