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EL CóDIGO PONTIFEX (CRIPTONOMICóN 2)

Neal Stephenson  

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Fragmento

Título original: Cryptonomicon

Traducción: Pedro Jorge Romero

1.ª edición: mayo, 2015

© 2015 by Neal Stephenson

© Ediciones B, S. A., 2015

Consell de Cent, 425-427 - 08009 Barcelona (España)

www.edicionesb.com

Depósito Legal: B 14382-2015

ISBN DIGITAL: 978-84-9069-129-8

Diseño de colección: Ignacio Ballesteros

Maquetación ebook: Caurina.com

Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidas en el ordenamiento jurídico, queda rigurosamente prohibida, sin autorización escrita de los titulares del copyright, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo públicos.

Contenido

Portadilla

Créditos

 

Presentación

Salto

Fotos

Yamamoto

Anteo

Phreaking

A flote

Kanfort

Hostilidades

Funkspiel

PEPH

Buscador

Caníbales

Naufragio

Santa Mónica

Avanzada

Meteoro

Lavender Rose

Brisbane

Dönitz

Cereales

Chica

Conspiración

Tesoro

Cohete

Cortejo

INRI

California

Órgano

Hogar

Bundok

Computador

Caravana

El General

El autor

Presentación

Me temo que voy a verme obligado a repetir mucho de lo que ya dije en la introducción a la primera de las tres partes de este incomparable CRIPTONOMICÓN. Lo hago más adelante para los lectores recién llegados a una de las más ambiciosas, complejas y divertidas narraciones con las que se cerró el siglo xx, mientras que ahora comento brevemente algunos aspectos de esta segunda entrega de una novela irrepetible.

En cualquier caso, diré que la narración de CRIPTONOMICÓN se traslada ahora al complejo escenario de la guerra del Pacífico con un mayor desarrollo de las aventuras del marine Bobby Shaftoe que finalizarán, por el momento, con su encuentro con el general MacArthur durante un bombardeo que parece no afectar a ninguno de los dos, pese al peligro evidente.

Y todo ello sin olvidar que Lawrence acabará encontrándose también en el escenario del Pacífico, donde descubrirá el amor (de una forma, puedo jurarlo, que es sólo caricaturesca y no debe interpretarse como un modelo de cómo los matemáticos se enfrentan al fenómeno amoroso...). Sobre esta cuestión les diré que, al menos en mi opinión, el imaginativo y sorprendente tratamiento matemático de la cualidad y efectos de las eyaculaciones de Lawrence constituye uno de los puntos más hilarantes y divertidos en el seno de esta compleja novela.

Aunque no cabe olvidar las peripecias de Randy, persiguiendo dorados tesoros y enfrentado a las modernas mafias de la política, la tecnología y las finanzas, al tiempo que constata el poder de los terremotos (tanto los geológicos como los que pueda comportar el contacto cotidiano con la familia Shaftoe).

Creo que lo más destacable de esta segunda entrega es la brillantez de esa atrevida mezcla de géneros —ciencia ficción, ucronía, thriller—, que Stephenson ha logrado en su magna obra. Eso sí, sin perder amenidad y ganando, si cabe, en ironía y mordacidad.

Seguro que, al margen de las disquisiciones de Lawrence sobre sus propias eyaculaciones, nadie podrá olvidar esa narración del «Incidente del camión de cerdos» que Randy redacta en curioso informe a sus socios (y que se encuentra hacia las dos terceras partes de este volumen). En mi opinión, a partir de ahí Stephenson, que siempre ha mantenido un tono irónico, se deja llevar al extremo más inesperado y la sonrisa, cuando no la risa abierta y franca, estalla imparable en el lector. Una verdadera gozada.

La narración de Randy, la manera como Lawrence enfoca su tranquilidad sexual y teoriza sobre sus propias eyaculaciones y su efecto, las reacciones del marine Bobby Shaftoe y su lenta pero implacable comprensión de lo que está sucediendo, personajes como Enoch Root y tantos otros que pueblan esta novela sin igual, configuran un potente fresco que justifica comentarios como el de la revista Booklist: «Sorprendentemente original. Stephenson mezcla escenarios históricos y contemporáneos, y los maneja con gran habilidad, presentando un amplio reparto de personajes intensamente concebidos [...] para hacer sumamente creíble tanto la tecnología como sus conspiraciones.»

Porque resulta muy cierto que la mucha afición y el conocimiento de Stephenson sobre la criptografía y la actividad de los hackers llega al lector de una forma clara y sencilla, incluso cuando algunos de los temas que se exponen rozan la más alta matemática. Ventajas de ser un buen escritor.

Tal como se escribió en el Boston Herald, CRIPTONOMICÓN es «una desopilante narración densamente entretejida que establece un puente que une la reciente historia de los códigos y quienes los descifran con un futuro cercano en el que los datos de los ciudadanos necesitan de un paraíso donde escapar de los gobiernos fisgones». Ésa es una buena síntesis del argumento general del CRIPTONOMICÓN.

No es poca cosa.

A la espera de reencontrarnos en la presentación del tercer y último volumen de este CRIPTONOMICÓN (¿qué voy a decir entonces...?), les dejo con los datos generales sobre la obra que ya les comenté, hace sólo un par de meses, en la presentación a la primera parte de esta novela tan singular.

Presentación del primer volumen

Resulta del todo imposible hacer una presentación cabal y completa de CRIPTONOMICÓN, la novela de Neal Stephenson que se está convirtiendo ya en el nuevo libro de culto de los hackers y cuya primera parte presentamos ahora en España.

Como la anterior novela de Neal Stephenson, LA ERA DEL DIAMANTE: MANUAL ILUSTRADO PARA JOVENCITAS (1995, NOVA ciencia ficción, número 101), CRIPTONOMICÓN es un inusual tour de force narrativo, esta vez con su ameno y ágil ir y venir de la Segunda Guerra Mundial a nuestro presente, tomando como hilo conductor un tema que puede parecer tan árido e inhóspito como la matemática y sus aplicaciones criptográficas. Afortunadamente, Stephenson, conocedor como pocos del complejo y rico mundo de los hackers informáticos de hoy, es capaz de transmitirnos la riqueza y la peripecia intelectual del empeño de sus protagonistas sin dificultad alguna y con un abundante lujo de detalles humorísticos en brillantes guiños irónicos al lector.

La trama de esta apasionante novela se centra en tres peripecias humanas claramente interrelacionadas. En 1942, Lawrence Pritchard Waterhouse, un genio matemático y capitán de la Marina estadounidense, colabora con Alan Mathison Turing y los especialistas británicos de Bletchley Park en el trabajo de descifrar los códigos de las potencias del eje. Sesenta años más tarde, la empresa de su nieto y también brillante cripto-hacker, Randy Lawrence Waterhouse, proyecta crear, en una isla del sureste asiático, la Cripta: un nuevo paraíso de datos y el mayor exponente de la libertad informática. Y, como un complementario lazo de unión entre los dos Waterhouse, CRIPTONOMICÓN se detiene también en la peripecia del eficiente marine Bobby Shaftoe, compañero del capitán Lawrence en la Segunda Guerra Mundial y abuelo de una colaboradora de Randy en el presente.

Evidentemente, si la matemática de los primeros criptoanalistas tuvo que someterse a las necesidades de la Segunda Guerra Mundial, el proyecto de la Cripta de datos de nuestro presente ha de verse condicionado por las normas y leyes no escritas de las altas finanzas internacionales y por el nuevo juego de poder que permiten las infotecnologías. La aventura, intelectual y humana, está servida.

Resulta imposible resumir las complejas intrigas que llevan al Waterhouse del presente a la caza de un tesoro submarino perdido en el Pacífico al tiempo que, con honestidad de hacker, defiend

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