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JUNTOS EN ROMA (MATEO HAACK)

Mateo Haack  

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Fragmento

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Este partido de baloncesto se me está haciendo interminable. Generalmente suelo jugar bien y soy uno de los mejores de la clase, pero no sé por qué hoy no meto ni una. He fallado todos los tiros y mi equipo se me está echando encima. A ver cómo les explico que no me puedo concentrar porque no dejo de pensar en…

—¡Mateo! Has fallado otra vez. Pero ¿qué te pasa, tío? —me pregunta a gritos alguien por detrás.

—¡Pero si estaba solo! —dice Oliver desde la otra punta de la cancha, con las manos en la cabeza—. ¿Por qué no me la has pasado?

Antes de que pueda disculparme oigo otra voz:

—¡Venga, Mate! Un punto y ganamos. ¡Esos tiros libres son tuyos!

Esa es Marta, siempre animándome. Es la única de mi equipo que no se está metiendo conmigo. Me conoce de sobra y seguro que nota que me pasa algo raro. Los buenos amigos tienen un sensor especial, una especie de detector de «algo le pasa a mi amigo».

Tengo la pelota en las manos y necesitamos solo un punto para ganar. Necesito encestar tan solo uno de los dos tiros libres. Miro fijamente a canasta pero me da la impresión de que el aro se aleja poco a poco. Parece como si ahora estuviera a diez kilómetros.

¿Cómo voy a encestar a esta distancia?

¡ES IMPOSIBLE!

Me están dando hasta escalofríos. ¡Nunca he estado tan estresado en mi vida! Ni que esto fuese un examen de vida o muerte o una prueba en las Olimpiadas… En realidad, es solo un partido entre amigos en el patio del colegio durante el recreo, algo sin ninguna importancia, lo sé, pero ¡no consigo concentrarme! Y la razón la tengo a unos metros a mi derecha:

Megan y TJ están sentados en un banco ¡a solas! No puedo dejar de mirarlos con el rabillo del ojo: hablan, ríen y se miran continuamente. Megan no deja de tocarse el pelo, como hacen las chicas cuando les gusta alguien, y él parece estar explicándole… ¿matemáticas? ¡PERO SI NO TIENE NI IDEA!

¿Cómo voy a concentrarme en el partido si Megan, la chica que más me mola de la clase, parece estar la

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