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LA CHICA DE SU HERMANO (OAK HILL 1)

Marian Viladrich  

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Fragmento

Prólogo

Aquel día el ritmo de la redacción era más frenético de lo habitual. Un concejal de Nueva York había sido implicado en un caso de corrupción y Gerald Hurst, el redactor jefe de la sección local de RVR News, había puesto a todo el mundo en danza para investigar el alcance de la trama, ya que todo apuntaba a que otros políticos y conocidos empresarios de la ciudad podrían estar relacionados. Tyler Hamilton no podía ocultar la sonrisa de satisfacción por haber sido el periodista que había destapado el asunto. Había empezado como becario en aquella misma agencia de noticias tan solo tres años antes, pero ya era uno de los empleados más destacados de la plantilla e incluso había recibido un par de interesantes ofertas desde Washington. Pero a él le encantaba vivir en Nueva York y la independencia que le otorgaba trabajar en una agencia de noticias en vez de para un periódico limitado por la ideología de su línea editorial o por los intereses de sus inversores.

Nadie tenía prisa por volver a casa y, pese a la hora, todo su departamento trabajaba sin respiro. Tyler solo necesitaba redactar un par de párrafos más y podría dar por terminada su jornada, acercarse dando un paseo al Shake Shack, en Madison Square Park, y tomar una de sus deliciosas hamburguesas acompañada de una buena cerveza. Estaba tan absorto en el trabajo que casi no escuchó el sonido de su móvil. Cogió la llamada sin mirar la pantalla.

—¡Hola, Ty! —La voz de David, su hermano pequeño, sonaba alegre. Tyler le devolvió el saludo distraído—. Eh, no hablamos desde Navidad y… ¿así me saludas?

El reproche era bien merecido, así que Tyler se obligó a dejar de mirar la pantalla de su ordenador.

—Lo siento. Estaba concentrado en un artículo, pero ya está. ¿Cómo va todo, David?

Hablaba con el mismo tono distante con el que siempre se dirigía a su hermano pequeño. David fingía que no se daba cuenta y le respondía con calidez, como si el abismo que les separaba no existiera.

—Muy bien. Tengo grandes noticias. La primera es que me mudo a California. A Silicon Valley. —David no necesitó decir más para que Tyler comprendiera que a su hermano lo había contratado uno de los gigantes de la tecnología. David, que había terminado sus estudios universitarios el pasado verano, era un genio de la informática. Desde niño fue un fanático de los ordenadores, así que Tyler nunca dudó que acabaría dedicándose a ese sector—. La segunda noticia es que voy a casarme esta primavera y quiero que seas mi padrino. Así que esta vez no puedes librarte de ir a casa: mi chica y yo contamos contigo.

Tyler se quedó paralizado. Un dolor sordo se extendió por su cuerpo, como si le hubieran golpeado en el estómago. Llevaba años preparándose para escuchar esas mismas palabras, sabiendo que un día recibiría aquella llamada. Creía que estaba listo. Había tenido mucho tiempo para mentalizarse. Pero no era verdad. Cuando recuperó el aliento quiso aullar de dolor, estrellar el móvil contra la mesa, destrozarse los nudillos golpeando una pared y emborracharse hasta perder el sentido. Cualquier cosa que hiciera desaparecer aquella repentina angustia que amenazaba con quebrarlo en dos. Pero, en vez de eso, respiró hondo, retomando el control de sus emociones. A los veintiséis años se había convertido en un verdadero especialista en ocultar lo que sentía.

—Enhorabuena, David. —La felicitación no le salió demasiado calurosa, pero al menos no le había temblado la voz. Por suerte, su hermano no debió dar importancia a su tono gélido, porque empezó a hablar con rapidez, mezclando la fecha de la boda con datos de su nuevo trabajo. Parecía exultante. Cuando ya no pudo soportar tanto despliegue de felicidad, Tyler le dijo que tenía que seguir trabajando y se despidieron. Tras finalizar la llamada, el periodista se quedó mirando sin ver los edificios iluminados de Manhattan a través de la ventana. Era definitivo. David y Alison iban a casarse, vivirían juntos, tendrían hijos, envejecerían el uno al lado del otro y Tyler tendría que ser testigo de ello. Tendría que verlos en las reuniones familiares, visitarlos en su casa de California, jugar con sus hijos... Dios santo, los hijos de ella lo llamarían tío… Tenía que olvidarla, no quedaba otra, pero llevaba dieciocho años tratando de convencerse de ello y aún no lo había conseguido.

Primera Parte

Tyler

Capítulo 1

La primera vez que Tyler Hamilton vio a Alison Parker fue una radiante mañana de verano. Aquel día había roto de un balonazo la ventana del comedor y su madre lo había castigado sin ir a la piscina de Grant Miller, su mejor amigo, con el resto de la pandilla. Los Miller eran una de las familias más adineradas de la ciudad y poseían una enorme casa de doce habitaciones al otro lado de la colina con una inmensa piscina, sala de juegos y hasta una bolera en el sótano. A los padres de Grant les encantaba tener invitados para lucir ante sus conocidos sus valiosas posesiones, así que organizaban barbacoas multitudinarias, reuniones benéficas y fiestas temáticas a las que asistía lo más selecto de la ciudad. En verano la piscina estaba a disposición de los amigos de sus hijos, un puñado de privilegiados que podían escapar del calor asfixiante que aquellos días asolaba Oak Hill, en Carolina del Norte.

Los Hamilton vivían en un barrio de clase media

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