Loading...

MEMNOCH EL DIABLO (CRóNICAS VAMPíRICAS 5)

Anne Rice  

0


Fragmento

Título original: Memnoch the Devil

Traducción: Camila Batlles

1.ª edición: mayo 2009

 

© 1995,1996 by Anne Rice

© Ediciones B, S. A., 2009

para el sello Zeta Bolsillo

Bailén, 84 - 08009 Barcelona (España)

www.edicionesb.com

Depósito Legal:  B.15609-2012

ISBN EPUB:  978-84-9019-074-6

Gracias por comprar este ebook.

Visita www.edicionesb.com para estar informado de novedades, noticias destacadas y próximos lanzamientos.

Síguenos en nuestras redes sociales

       

Maquetación ebook: emicaurina@gmail.com

Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidas en el ordenamiento jurídico, queda rigurosamente prohibida, sin autorización escrita de los titulares del copyright, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo públicos.

Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidas en las leyes, queda rigurosamente prohibida, sin autorización escrita de los titulares del copyright, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo públicos.

 

 

 

 

 

A

Stan Rice, Christopher Rice

y

Michele Rice.

 

A

John Preston.

 

A

Howard y Katherine Allen O'Brien.

 

Al

hermano de Katherine, John Allen

y al

tío Mickey.

 

Al

hijo del tío Mickey, Jack Allen,

y todos los descendientes de Jack.

 

Y al

tío Marian Leslie,

que aquella noche se encontraba en el Corona's Bar.

 

Os dedico este libro

con cariño a vosotros

y a todos los de vuestra especie.

LO QUE DIOS NO HABÍA PREVISTO

Duerme bien,

llora bien,

ve al pozo profundo

tan a menudo como puedas.

Trae agua

cristalina y reluciente.

Dios no había previsto que la conciencia

se desarrollara de forma tan

perfecta. Pues bien,

dile que

nuestro cubo se ha colmado

y que

puede irse al diablo.

S TAN R ICE ,

24 de junio de 1993

 

 

LA OFRENDA

A aquello tangible o intangible

que impide la nada,

como el jabalí de Homero,

que amenaza

con sus blancos colmillos

cual feroces estacas

con destrozar a seres humanos.

A ello ofrezco

el sufrimiento de mi padre

S TAN R ICE ,

16 de octubre de 1993

 

 

DUETO EN LA CALLE IBERVILLE

El hombre vestido de cuero negro

que compra una rata para alimentar a su pitón

no pierde el tiempo en detalles superfluos.

Se conforma con cualquier rata.

Cuando salgo de la tienda de animales

veo a un hombre en el garaje de un hotel

que talla un cisne en un bloque de hielo

con una sierra eléctrica.

S TAN R ICE ,

30 de enero de 1994

Contenido

Portadilla

Créditos

Dedicatoria

Citas

Prólogo

 

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

19

20

21

22

23

24

25

26

Promoción

PRÓLOGO

 

Me llamo Lestat. ¿Sabéis quién soy? En caso afirmativo podéis saltaros los párrafos siguientes. Para quienes no me conozcan, quiero que esta presentación sea un amor a primera vista.

Fijaos en mí: soy vuestro héroe, la perfecta imitación de un anglosajón rubio de ojos azules y metro ochenta de estatura. Soy un vampiro, uno de los más poderosos que han existido jamás. Tengo unos colmillos tan pequeños que apenas resultan visibles, a menos que yo quiera, pero muy afilados, y cada pocas horas siento el deseo de beber sangre humana.

No es que la precise con mucha frecuencia. En realidad, desconozco la frecuencia con que la necesito, puesto que jamás he hecho la prueba.

Poseo una fuerza monstruosa. Soy capaz de volar y de captar una conversación en el otro extremo de la ciudad, e incluso del globo. Adivino el pensamiento; puedo hechizar a la gente.

Soy inmortal. Desde 1789, no tengo edad.

¿Un ser único? Ni mucho menos. Que yo sepa, existen unos veinte vampiros en el mundo. A la mitad de ellos los conozco íntimamente, y a la mitad de éstos los amo.

Añadamos a esos veinte vampiros un centenar de vagabundos y extraños a los que no conozco, pero de quienes oigo hablar de vez en cuando, y, para redondear, otro millar de seres inmortales que deambulan por el mundo con apariencia humana.

Hombres, mujeres, niños..., cualquier ser humano puede convertirse en vampiro. Lo único que necesita es un vampiro dispuesto a ayudarle, a chuparle una buena cantidad de sangre y después dejar que la recupere mezclada con la suya. No es tan sencillo como parece, pero si uno consigue superarlo vivirá para siempre. Mientras sea joven, sentirá una sed irresistible y es probable que tenga que matar una víctima cada noche. Cuando cumpla mil años parecerá y se expresará como un sabio, aunque se haya iniciado en esto durante su juventud, beberá sangre humana y matará para obtenerla tanto si la necesita como si no.

En el caso de que viva más tiempo, como sucede con algunos vampiros, cualquiera sabe lo que puede pasar. Se convertirá en un ser más duro, más pálido, más monstruoso. Sabrá tanto sobre el sufrimiento que atravesará rápidos ciclos de crueldad y bondad, lucidez y paranoica ceguera. Es probable que enloquezca; luego recuperará la cordura. Al fin, es posible que olvide su propia identidad.

Personalmente, reúno lo mejor de la juventud y la ancianidad vampíricas. Sólo tengo doscientos años y, por razones que no vienen al caso, se me ha concedido la fuerza de los antiguos vampiros. Poseo una sensibilidad moderna junto al impecable gusto de un aristócrata difunto. Sé exactamente quién soy: rico y hermoso, veo mi imagen reflejada en los espejos y escaparates. Me entusiasma cantar y bailar.

¿Que a qué me dedico? A lo que me place.

Piensa en ello. ¿Es suficiente para que te decidas a leer mi historia? ¿Has leído algunas de mis crónicas sobre vampiros?

Te confesaré algo: en este libro, el hecho de ser vampiro carece de importancia. No influye en la historia. Es simplemente una característica, como mi inocente sonrisa y mi voz suave y acariciadora, con acento francés, y mi elegante modo de caminar. Forma parte del paquete. Lo que ocurrió pudo haberle pasado a un ser humano; de hecho, estoy seguro de que le ha sucedido a más de uno y de que volverá a suceder.

Tú y yo tenemos alma. Deseamos saber cosas; compartimos la misma tierra, rica, verde y salpicada de peligros. Lo cierto es que, digamos lo que digamos, ninguno de nosotros sabe lo que significa morir. Si lo supiéramos, yo no escribiría esta historia y tú no estarías leyendo este libro.

Lo que sí deseo dejar claro desde el principio, cuando ambos nos disponemos a adentrarnos en esta aventura, es que me he impuesto la tarea de ser un héroe de este mundo. Me conservo tan moralmente complejo, espiritualmente fuerte y estéticamente relevante como en mi juventud, un ser de extraordinaria perspicacia e impacto, un tipo que tiene cosas que decirte.

De modo que si decides leer esta historia hazlo por ese motivo, por el hecho de que Lestat ha vuelto a hablar, porque está asustado, porque busca con desespero la lección, la canción y la raison d’être, porque desea comprender su historia y quiere que tú la comprendas, y porque en estos momentos es la mejor historia que puede ofrecerte.

Si no te resultan

Sigue leyendo y recibe antes que nadie historias como ésta