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NADIE ES MáS DE AQUí QUE Tú

Miranda July  

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Fragmento

EL PATIO COMÚN

Es algo que aún tiene su importancia, aunque sucediese cuando él estaba inconsciente. Tiene una doble importancia, ya que una mente consciente comete errores con frecuencia, se enamora de la persona equivocada. Pero allá abajo, en el pozo, donde no hay luz, sino tan solo un agua milenaria, un hombre no tiene motivos para cometer errores. Dios dice: Hazlo, y lo hace. Ámala, y la ama. Ese hombre es mi vecino. Es de ascendencia coreana. Se llama Vincent Chang. No practica hapkido. Cuando se dice «coreano», hay gente que automáticamente piensa en el maestro surcoreano de hapkido de Jackie Chan, el Gran Maestro Kim Jin Pal. Yo pienso en Vincent.

¿Qué ha sido lo más aterrador que te ha pasado en la vida? ¿Algo relacionado con un coche? ¿Algo que te ocurrió en un barco? ¿Lo provocó acaso un animal? Si contestas afirmativamente a alguna de estas preguntas, no me sorprende en absoluto. Los accidentes de coche, el hundimiento de barcos y los animales son espeluznantes. Hazte un favor y aléjate de todo eso.

Vincent tiene una mujer que se llama Helena. Una griega con el pelo rubio. Rubio teñido. Quería ser educada y no mencionar que se lo tiñe, pero estoy segura de que a ella no le importará que se sepa. De hecho, creo que le gusta ir de teñida, con las raíces en su color natural. Supongamos que ella y yo fuésemos amigas íntimas. Supongamos que me prestase su ropa y me dijese: A ti te sienta mejor que a mí. Deberías quedártela. Supongamos que me llamase un día, llorando, y tuviese que ir a su casa y tranquilizarla en la cocina y que, cuando Vincent se dispusiera a entrar, le gritásemos: ¡Fuera de aquí! ¡Esta es una conversación de mujeres! Una vez vi algo parecido en la tele. Eran dos mujeres que hablaban de ropa interior robada y, cuando un hombre entró en la habitación, le gritaron: ¡Fuera de aquí! ¡Esta es una conversación de mujeres! Una de las razones por las que Helena y yo no podremos ser nunca amigas íntimas es porque ella es aproximadamente el doble de alta que yo. La gente suele arrimarse a los de su misma altura, ya que resulta más cómodo para el cuello. A no ser que se mantenga una relación amorosa, en cuyo caso la diferencia de altura constituye un factor erótico. Es decir: Estoy deseando con todas mis fuerzas romperme el cuello por ti.

Si estás triste, pregúntate por qué estás triste. Después descuelga el teléfono y llama a cualquiera y dale la respuesta a esa pregunta. Si no conoces a nadie, llama a un operador y se la cuentas, tanto si es un hombre como una mujer. La mayor parte de la gente no sabe que los operadores tienen la obligación de escuchar. Lo manda la ley. El cartero no puede entrar en tu casa, pero puedes hablarle en cualquier lugar público durante un máximo de cuatro minutos o bien hasta que él decida irse, ya ocurra antes una cosa u otra.

 

Vincent estaba en el patio común. Voy a contar lo del patio. Es una zona común. Si te fijas, llegarás a la conclusión de que el patio es solo de Vincent y de Helena, porque la puerta trasera de su casa da a él. Pero, cuando me mudé aquí, el casero me dijo que el patio podía usarlo tanto el inquilino del apartamento de arriba como el de abajo. Yo vivo en el de arriba. Me dijo: No te dé reparo usarlo. Tú pagas la misma renta que los de abajo. Lo que no sé con seguridad es si les dijo a Vincent y a Helena que se trataba de un patio común. He tratado de dejar claro que ese patio también es de mi propiedad desperdigando alguna que otra cosa por allí, como por ejemplo mis zapatos. Una vez colgué una bandera de Pascua. También intento pasar en el patio el mismo tiempo que ellos. De esa manera, sé que cada uno de nosotros le saca provecho. Cada vez que los veo allí, lo señalo con una pequeña marca en el almanaque. En cuanto no hay nadie en el patio, me siento allí. Y tacho en el almanaque el día en que lo ocupo yo. En ocasiones, me rezago y, a finales de mes, tengo que sentarme muchas veces en el patio para ponerme al día.

Vincent estaba en el patio común. Voy a hablar de Vincent. Es un ejemplo de Nuevo Hombre. Puede que hayas leído un artículo sobre los Nuevos Hombres publicado el mes pasado en la revista True. Los Nuevos Hombres son más conscientes de sus sentimientos que las mujeres, y lloran. Quieren tener hijos, anhelan dar a luz. De modo que cuando lloran es porque no pueden hacer tal cosa, y no pueden hacerla porque no tienen ningún sitio por donde pueda salir un bebé. Los Nuevos Hombres lo único que hacen es dar: lo dan todo. Vincent es así. Una vez lo vi dándole a Helena un masaje en el patio común. Algo de lo más irónico, ya que si hay alguien que necesite un masaje, ese es Vincent. Padece un tipo leve de epilepsia. Me lo

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