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SOL DE SANGRE (SICARIOS DE OSLO 2)

Jo Nesbo  

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Fragmento

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¿Por dónde comenzar este relato? Ojalá pudiera decir que por el principio. Pero es que no sé dónde se inicia. Sé tan poco como cualquiera sobre la verdadera relación causa-efecto de lo que pasa en mi vida.

¿Empezó esta historia cuando comprendí que solo era el cuarto mejor jugador de fútbol de mi clase? ¿Cuando mi abuelo Basse me mostró los dibujos, sus propias ilustraciones, de la Sagrada Familia? ¿Cuando di la primera calada a un cigarrillo mientras escuchaba mi primer tema de Grateful Dead? ¿Cuando leí a Kant en la universidad y creí haberlo entendido? ¿Cuando vendí mi primera china de hachís? ¿O empezó cuando besé a Bobby, que por cierto es una chica, o la primera vez que vi la pequeña criatura arrugada que lloraba como una salvaje y que recibiría el nombre de Anna? Tal vez cuando, sentado en el apestoso cuarto trasero del Pescador, me contó lo que pretendía que hiciera. No lo sé. Nos contamos historias con pies y cabeza, con una lógica inventada, para que parezca que la vida tiene sentido.

Así que da igual que empiece aquí mismo, en pleno desconcierto, en un lugar y un tiempo en que el destino parece tomarse un descanso, contener la respiración. Cuando, por un instante, pensé que no solo estaba de camino, sino que ya había llegado.

Me bajé del autobús en mitad de la noche. Entrecerré los ojos para protegerme del sol, que se arrastraba sobre un islote entre las olas, hacia el norte. Rojo y apagado. Como yo. Tras él, más mar. Y aún más allá, el Polo Norte. Puede que este fuera un lugar donde no me buscasen.

Miré a mi alrededor. Desde los otros tres puntos cardinales me observaban montículos de escasa altura. Brezo rojo y verde, rocas y algún que otro grupo de abedules de poca altura. Hacia el este la tierra descendía hasta el mar, pedregosa y plana como una tortilla, y hacia el suroeste parecía que la hubieran cortado con un cuchillo allá donde empezaba el mar. A unos cien metros de altura sobre el agua inmóvil comenzaba una meseta, un paisaje abierto que se prolonga

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