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ÉXITO. UNA GUíA EXTRAORDINARIA

Robin Sharma  

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Fragmento

1

No soy ningún gurú

Los medios de comunicación dicen que soy un gurú del liderazgo. No lo soy. No soy más que un tipo como los demás que ha conseguido aprender ideas y dominar herramientas que han ayudado a que muchas personas consiguieran lo mejor para su vida y a que muchas organizaciones alcanzaran un nivel de excelencia mundial.

Pero debo dejar las cosas claras: no soy diferente de ti. Cuento con mis propias luchas, frustraciones y miedos; y también con mis esperanzas, objetivos y sueños. He conocido etapas felices y otras profundamente dolorosas. He tomado algunas decisiones increíblemente acertadas y he cometido errores garrafales. Soy un ser humano; un proyecto en constante desarrollo. Pero debes saber que si se me ocurren ideas que te parecen profundas y penetrantes se debe únicamente a que me paso los días concentrado en el conocimiento que ahora te dispones a experimentar; pensando formas prácticas de ayudarte a sacar lo mejor de ti mismo como ser humano y a que llegues a lo más alto; meditando largamente de qué modo puedo ayudar a las empresas para que alcancen lo extraordinario. Si haces algo durante el tiempo suficiente llegarás a alcanzar cierta profundidad y conocimiento sobre esa materia. Entonces te llamarán «gurú».

Durante una sesión de firmas que hice en una librería de Bangalore, en la India, un hombre que me oyó decir «no soy ningún gurú» se me acercó y me preguntó: «¿Por qué le molesta tanto que lo llamen gurú? Gu, en sánscrito, significa “oscuridad”, y Ru quiere decir “dispersar”, de modo que la palabra “gurú” se refiere solamente a alguien que despeja las tinieblas y aporta más luz y conocimiento». Buen argumento. Me hizo pensar.

He conocido etapas felices y otras profundamente dolorosas. He tomado algunas decisiones increíblemente acertadas y he cometido errores garrafales. Soy un ser humano; un proyecto en constante desarrollo.

Supongo que mi incomodidad surge del hecho de que, si piensas que soy diferente de ti, podrías decir: «Bueno, yo no lograré hacer las cosas de las que habla Robin porque él tiene talentos y habilidades de los que yo carezco. Todo eso de lo que habla es muy fácil para él, él es un gurú». Pues no. Lamento decepcionarte. No soy más que un tipo normal que se esfuerza todo lo que puede para sacar lo mejor de la vida mientras intenta ser un padre estupendo para sus dos maravillosos hijos, y que confía en influir positivamente en la vida de sus semejantes. Nada de gurús aquí. Sin embargo, me gusta la idea de «dispersar la oscuridad». Necesito aprender más sobre eso. Quizá un gurú pueda ayudarme.

2

Harvey Keitel y las ventanas en forma de oportunidad

No siempre acierto. (Ya te he dicho que no soy ningún gurú.) De todas maneras, debes saber que intento por todos los medios respaldar mis palabras con hechos y que lo que hago esté en concordancia con lo que digo. Sin embargo, no soy más que un ser humano, y eso significa que a veces la pifio (todavía no he conocido a nadie perfecto). Esto es a lo que me refiero.

Dedico mucho tiempo a animar a los lectores de mis libros y a los participantes de mis talleres de liderazgo personal y organizativo a que «corran hacia sus miedos» y atrapen esos «centímetros cúbicos de suerte» (oportunidades) cuando estos se presentan. Desafío a mis clientes a que sueñen, a que brillen y se atrevan porque, para mí, una vida vivida plenamente consiste en intentar alcanzar lo más alto y dar lo mejor de uno mismo. Y, en mi opinión, la persona que más vivencias experimenta es la que acaba por ganar. Casi siempre soy el primero dispuesto a visitar los lugares que me dan miedo y a hacer las cosas que me incomodan; pero, hace poco, no fue así. Lo siento.

Me hallaba en el vestíbulo de un hotel del centro de Toronto, preparándome para una conferencia que iba a pronunciar para una empresa llamada Advanced Medical Optics, que es un antiguo cliente nuestro en el campo del asesoramiento para el liderazgo y una impresionante organización. Alcé la vista y ¿sabéis a quién vi? A Harvey Keitel. Sí, a la gran estrella cinematográfica, al Harvey Keitel de Res

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