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Noticia

La Masia, la escuela de los sueños.

Publicada el 12/09/2020

Soñar es gratis. 
Basta con tener una idea, un pensamiento positivo o una ilusión. Lo bueno, es que lo puedes hacer tantas veces como quieras y en cualquier lugar, pero lo mejor, es que puedes mantenerlos en secreto o compartirlos, por muy disparatados que sean.

Hay sueños de todas las formas, colores y tamaños. Puedes soñar con tener una  casa más grande con jardín y piscina, unas vacaciones en esas playas paradisiacas que ves en las fotos de Instagram, que te suban el sueldo varias cifras o disfrutar de esa obra de arte carísima colgada en una de las paredes de tu casa. Pero también hay sueños más «humildes», como perder esos kilitos de más antes del verano, aprobar un examen o que tu primera receta de pan salga bien y no sepa a harina cruda.

Soñar es gratis, eso ya ha quedado claro, pero, ¿es gratis cumplir los sueños?. 
Algunas personas tienen un golpe de suerte en la vida y consiguen sus objetivos sin demasiado esfuerzo. Otras creen en la Ley de la atracción, teoría pseudocientífica que dice que tus pensamientos influyen directamente sobre tu vida, es decir, que atraes todo aquello en lo que piensas. Y un último grupo que se esfuerza por conseguir lo que quiere. Como es bastante complicado conseguir tus sueños si te pasas el día tirado en el sofá, creemos que la mejor manera de hacerlos realidad es con esfuerzo y trabajo. Porque lo de encontrarnos un billete de lotería premiado, lo descartamos, ¿verdad?. 
Pues con nuestros hijos pasa exactamente lo mismo. Sus ilusiones son tan variopintas y válidas como las nuestras, pero la ventaja de ser un niño es que, no solo disponen de más tiempo para hacerlos realidad, sino que cuentan con nuestra experiencia. Así que te dejamos unos consejos para que, en la medida de lo posible, ayudes a tu hijo o hija a cumplir sus sueños.

  • Pregúntale por sus sueños. Interésate por sus ilusiones, qué le gustaría hacer, etc. Y no nos referimos necesariamente a qué le gustaría ser de mayor, sino a anhelos más cercanos en el tiempo.
  • Ayúdale a tener un objetivo claro. Los sueños de nuestros hijos no tienen por qué ser menos alcanzables que los nuestros, pero nosotros tenemos la capacidad de enfocar los pensamientos de forma más precisa.
  • Enséñale a fraccionar. Para llegar a la meta, hay que pasar por diferentes etapas o niveles. Muéstrale de qué forma dividir su objetivo en pequeñas partes, para que sea consciente del progreso y tenga claro en qué punto está y qué pasos ha de seguir.
  • Arrancar lo antes posible. De eso, los adultos sabemos mucho, porque no paramos de repetirnos frases como «ya no tengo edad para hacerlo», «ojalá me hubiera esforzado más en conseguir mis sueños» o «si volviera a ser niño haría las cosas de otra forma». Así que no esperes más y ponte en marcha para enseñarle dónde empieza el camino.
  • Invertir tiempo. Como hemos dicho antes, tirarse en el sofá y no hacer nada, no es la mejor manera de conseguir las cosas, excepto un buen dolor de espalda. En estos casos, recuérdale cuál era su objetivo y lo necesario para subir al siguiente escalón.
  • Anímale con cada logro. Sentir que alguien está pendiente de su trabajo con la misma ilusión con la que lo desempeña, le animará a seguir en el proceso con la misma energía, ya que se sentirá respaldado.
  • Gratitud. Recuérdale las personas que han estado involucradas en cada parte del proceso y que gracias a ellas, ha conseguido avanzar un paso más. El éxito compartido sabe mejor.
  • Permanece a su lado. No todos los sueños llegan a cumplirse, y eso genera una sensación de fracaso, sobre todo cuando ha puesto todo su esfuerzo y energía. Haz que no crea que ha desperdiciado el tiempo y hazle saber que todo lo aprendido en ese camino, son pasos que se ahorrará en su próximo sueño.


Con nuestra ayuda, nuestros hijos pueden cumplir muchos de sus sueños, ya sea adoptar un perrito, ser un virtuoso del piano o jugar en un equipo de primera división, como Manu y Quim, los protagonistas de La Masia, la escuela de los sueños.

El nuevo cómic de Eduard Torrents y Cesc Dalmases cuenta la historia de dos chicos que aparentemente no tienen nada en común, salvo quizás su pasión por el balón. A los doce años entran en las categorías infantiles del Barça, en La Masía, la escuela de fútbol del club. Pero triunfar en el Barça no está al alcance de cualquiera. Juntos harán frente a las dificultades para convertir sus sueños en realidad. ¿Lo conseguirán?


Si no sabías lo que es La Masía, pincha aquí para saber más cosas sobre la residencia donde entrenan y aprenden muchos de los que serán jugadores del Barça.

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