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Si llevas más de cinco minutos inventándote un relato, y tu hijo o hija ha perdido el interés, asúmelo, contar cuentos no es lo tuyo.

No todo el mundo tiene la imaginación necesaria para inventarse buenas historias. De hecho, algunos de nuestros hijos, se quedan dormidos cuando les contamos alguna, y no es precisamente porque les atrape el mundo fantástico en el que les estamos introduciendo. 

Para contar buenas historias, no solo basta con tener imaginación. Necesitas también conocer el código lingüístico de tu receptor, saber a quién te diriges, conocer sus gustos, dudas, miedos e incluso tener claro que el humor y la ironía, no son cosas solo de mayores.

Seguro que cuando vuelves a leer el cuento que te leían tus padres o a ver tu peli favorita de cuando eras pequeño o pequeña, piensas: «oye, me sigue haciendo gracia». Y aunque admitimos que hay un componente nostálgico que facilita que lo recuerdes con cariño, el fondo de esto es, que en muchas ocasiones, subestimamos la comprensión lectora y el sentido del humor de nuestros hijos.

 

Por ejemplo, ¿a quién no le sigue haciendo gracia Charlie y la fábrica de chocolate? (Seguro que no has caído, pero el niño protagonista es Freddie Highmore. Quizás te suene más si decimos que actualmente es el DrShaun Murphy en The Good Doctor. ¿Y qué nos dices de los poderes mentales de Matilda? El mejor momento es cuando Matilda hace explotar la televisión; ¡ahí empieza lo bueno! ¡Míra que cara de pilla tiene! 

Reconoce que hay historias a las que no les afecta el paso del tiempo y que son parte de la memoria colectiva y garantía de éxito. Y todas ellas tienen algo en común: una mente extraordinaria con capacidad de inventiva para no dejar de sorprendernos hasta el final.

Si te hablamos de Roald Dahl, es posible que te suene. O no. Pero si te decimos que las dos películas que te acabamos de mencionar, están basadas en sus cuentos, ya empiezas a tomarte en serio que detrás de una buena trama, hay una mente ingeniosa, lo que hace habitual que muchos libros se lleven al cine.

Y como no hay dos sin tres, vamos a celebrar que una de las mejores historias de Roald Dahl, que ya se llevó al cine con la presencia de la magnífica Anjelica Huston en el papel de la Srta Eva Ernst (la Gran Bruja), se estrena en formato cómic. Hablamos de Las brujas, cuyo argumento original se escribió en 1983.


Conservando argumentos y personajes, y añadiendo grandes dosis de humor, en parte gracias a una disparatada abuela más adicta a las aventuras que su propio nieto, esta edición de Las Brujas, de 300 páginas, está ilustrada por Penélope Baguieu, que ha conseguido reconstruir la historia original y mezclarla con planos que inevitablemente nos recuerdan a escenas de la película estrenada en 1990; malvadas brujas disfrazadas de mujeres normales, cuyo objetivo es acabar con todos los niños del mundo, convirtiéndolos en ratones. 


En resumen; una buena historia, ilustraciones detalladas que les ayuden a identificar a los personajes, una aventura para recordar y el humor adaptado a protagonistas más actuales. Una combinación perfecta que no solo entretendrá a tu hijo. 

Por cierto, si quieres conocer más de Roald Dahl, pincha aquí y podrás hacer una visita virtual en el Roald Dahl Museum Story Centre. Te recomendamos que lo veas a pantalla completa. ¡Disfruta la visita! 

 

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