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Noticia

La escritora  argentina gana la primera edición tras el fallecimiento del fundador del premio Juan Benito Argüelles.

El Tigre Juan reconoce también al escritor local Chus Fernández como finalista.

Oviedo 26/11/2015.- Samanta Schweblin se alzó hoy con el Premio literario Tigre Juan en su 37ª edición con la novela ?Distancia de rescate? de la editorial Penguin Random House. Es la primera incursión de la autora en el género de la novela ya que hasta el momento había escrito solo cuentos.

Según el jurado ?La novela ganadora lleva al extremo de la perfección dos técnicas literarias no siempre fáciles de armonizar: la tensión dramática y el estudio psicológico... Samanta Schweblin extrae la lección de los grandes maestros de la invención y la observación a partes iguales, para conseguir una voz y una mirada llamadas a perdurar?.

Samanta Schweblin que se desplazó desde Berlín junto a su marido para conocer el fallo del jurado, recibió el galardón de manos del alcalde de Oviedo, Wenceslao López.  El premio está dotado con 10.000 euros y  por primera vez con la escultura diseñada por el artista Jaime Herrero.

El escritor ovetense Chus Fernández recibió también el premio como finalista del Premio Tigre Juan por su obra ?Sin Música?  de la editorial Caballo de Troya.

El jurado ha destacado del autor que ?logra el retrato imborrable de un niño definido por el desorden psíquico como por su organización afectiva de la realidad, un ángel tratado como monstruo que el lector en lengua española debería acoger en su galería de protagonistas inmortales.?      

Roberto Sánchez Ramos, concejal de cultura del Ayuntamiento de Oviedo fue el encargado de entregar el premio, dotado con 5.000 euros y el grabado del Tigre Juan también de Jaime Herrero.

Samanta se suma a la nómina de galardonados con este premio de reconocido prestigio que en las últimas ediciones ha alcanzado, incluso, nivel internacional y al que las editoriales le dan un alto valor. El Tigre Juan lo han ganado escritores de la talla de Luis Sepúlveda, Belén Gopegui, Sergio del Molino, Marta San, Jon Bilbao o José Luis Borau, Jeremías Gamboa.

El fallo fue dado da conocer hoy en el Salón de Té del Teatro Campoamor de Oviedo en un acto al que asistieron personalidades del mundo de la cultura en Asturias así como de todos los partidos políticos representados en el Ayuntamiento de Oviedo.

Ángela Martínez secretaria del jurado compuesto por Eduardo San José (presidente), Vicente Duque, Natalia Cueto y Fernando Menéndez, bajo la coordinación de Javier Gámez, directivo de Tribuna Ciudadana fue la encargada de dar lectura del acta en la que  figura también un recuerdo para el fundador de este premio y presidente de honor de Tribuna Ciudadana, Juan Benito Argüelles,  fallecido el pasado 13 de septiembre.

Este año las actividades entorno al Tigre Juan han recibido un impulso importante por parte de Tribuna Ciudadana con la creación del club de lectura y el ciclo de conferencias-encuentros titulado ?El Otoño del Tigre? en el que participaron Mario Martín Gijón, Martín Casariego, Manuel Jabois, Ricardo Menéndez Salmón y Carmen Gómez Ojea.

BREVE SINOPSIS DE LAS OBRAS FINALISTAS

Samanta Schweblin (Buenos Aires, 1978).-  Obtuvo con su primer libro, El núcleo del disturbio (2002), los Premios del Fondo Nacional de las Artes y el Concurso Nacional Haroldo Conti. En 2008 le otorgan el Premio Casa de las Américas por su libro de cuentos Pájaros en la boca (2009), traducido a trece lenguas y publicado en más de veinte países. En 2012 obtuvo el Premio francés Juan Rulfo de cuento y en 2014 publicó su primera novela, Distancia de rescate, obra con la que opta al Premio ?Tigre Juan? de este año. Ha obtenido becas de residencias de escritura en México, Italia, China y Alemania, y actualmente reside en Berlín, donde escribe y dicta talleres literarios en español.

Distancia de rescate, la obra de Samanta Schweblin, es un libro para la reflexión, pero también con características de thriller y mucho suspense, y que se centra en la sensación de estar perdiendo a un hijo. Un relato inquietante que cuenta cómo una tranquila estancia en el campo se puede convertir en una pesadilla. Como las buenas novelas, revela una trama que va más allá de la historia que cuenta. Amanda, la narradora, agoniza en una salita de emergencias. La voz alucinada e inconsciente de David le hace preguntas. Amanda no entiende por qué se está muriendo, ni dónde está Nina, su pequeña hija. Para entender, tiene que recordar todo lo que pasó desde que llegó al campo, cuando conoció a Carla, una vecina con un hijo enfermo. Ahí comenzó la pesadilla. Mientras, narra lo que es capaz de recordar: cuándo enfermó el caballo, cuándo apareció un pájaro deforme, Amanda le explica a David que muchas veces piensa en algo que llama ?distancia de rescate?, que es la distancia variable que la separa de Nina.
Siempre calcula el tiempo que le costaría correr hasta Nina si algo pasara. Esa distancia es como un hilo transparente que debe tensarse, pero no cortarse.

Chus Fernández (Oviedo, 1974).-  Dio el salto a las letras en 2001, ganando el Premio Asturias Joven de Narrativa con Los tiempos que corren, al que le seguiría Defensa personal (Premio Tiflos de Novela 2002), Paracaidistas (Ed. Trea, 2011) y Sin música, la obra con la que opta al ?Tigre Juan? 2015. Como letrista ha colaborado con ?Las Nurses?, ?Pingüino? y ?No Podrás Soportarlo?. Tras una estancia de dos años en la Residencia de Estudiantes de Madrid como becario de creación, disfrutó de una beca de creación artística en Barcelona concedida por Cajastur. Es editor del fanzine Material de desecho y forma parte del consejo editorial de Malasangre. Por otro lado, es un autor muy seguido en nuestras bibliotecas, pues ha sido coordinador de clubes de lectura en un buen número de ellas.

En la obra de Chus Fernández, Sin música, un niño cuyo hermano ha fallecido en un accidente años atrás, y cuya hermana se ha ido recientemente de casa, trata de escapar del derrumbe en el que están inmersos sus progenitores, no renunciando a dar cabida a todo lo que piensa y hace, es decir, no permitiendo que su vida se convierta en el desmoronamiento del que es testigo. Este desmoronamiento podría resumirse en lo que el padre le dice a un amigo: ?Confundimos la ambición con la codicia. Lo confundimos todo. La gracia con el humor, lo anecdótico con lo interesante, la altura con el vuelo. Y si lo confundimos es porque nos vale. Nos vale lo pequeño porque proyectamos en ello lo que de verdad necesitamos, para completarlo; y lo que más tememos, para que nos sea más fácil conformarnos?. Puesto que la huida del niño de la derrota de sus mayores no es una decisión consciente, surge aquí la cuestión de si los infantes nacen solo con Eros y son los adultos quienes les inoculan el Tánatos. Por otra parte, lo que en Sin música encontramos no es la habitual problemática de qué tipo de espejo son los padres para sus hijos, sino su polo opuesto y complementario: qué tipo de espejo son los niños para sus padres. El resultado de estos y otros asuntos es una novela singular y envolvente, que se debe leer con un bolígrafo o un lápiz en la mano, pues van a entrar ganas de subrayar muchos de sus pasajes.

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