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Noticia

 Hay un proverbio chino, cuya última frase dice: «Si quieres ser feliz toda la vida, hazte jardinero»

¿Te acuerdas cuando en el colegio nos mandaban plantar una semilla? 
Había que seleccionar un vaso de cristal, un plato pequeño o la tapa de un bote de conservas. 
Con cuidado, mojar un algodón o servilleta. ¡Ojo!, no podías empaparlo mucho, pero tampoco dejarlo demasiado seco. El paso siguiente era colocar una lenteja o una judía, para posteriormente taparla con la misma delicadeza con otro trozo de algodón. Todo terminaba dejando aquel experimento de vida en un lugar luminoso esperando a que pasara el tiempo.

A las dos horas ya estabas levantando el algodón para comprobar si había pasado algo. Nada, obviamente. Y al día siguiente, tampoco. 
Pero a los dos días la cosa cambiaba. El algodón empezaba a ponerse marrón y una pequeña raíz,  parecida a la cola de un dinosaurio diminuto, emergía de aquella semilla que se abría por la mitad. Ahí empezaba lo chulo, porque los días siguientes veías crecer el tallo, las primeras hojas y esas enormes raíces que se expandían sin control. Mirabas con mimo esa obra que había crecido gracias a tu esmero y sentías el orgullo de haber hecho bien las cosas. 

Pues con los niños pasa exactamente lo mismo; necesitan cuidados, atención y mucho cariño para que sus corazones crezcan sanos y fuertes.  
Ya, ya sabemos que ser padre o madre no es una tarea sencilla, y mucho menos cuando somos primerizos, por eso te vamos a dejar 3 consejos, que aunque parezcan obvios, muchas veces los pasamos por alto.

  • Diles lo que sientes por ellos. Acostúmbrales a hablar de emociones, ya que no solo sabrán de primera mano que les quieres, sino que sabrán expresar con mayor naturalidad sus sentimientos.
  • Dedícales parte de tu tiempo. Jugar con ellos, enseñarles cosas y descubrirles poco a poco el mundo, es algo que dura un tiempo determinado. No te arrepientas por haberlo dejado escapar.
  • Respeto mutuo. Que tu seas el padre o la madre no es excusa para comportamientos autoritarios innecesarios. Son bebés, ya crecerán y tendrán tiempo de aprender las normas, que siempre se han de mostrar con un lenguaje adaptado a su nivel de comprensión.


Y si no sabes por dónde empezar, Desirée Acevedo te lo pone fácil, porque acaba de publicar un cuento ilustrado que explica a la perfección los primeros pasos. En Semillas, tus hijos y tú veréis de forma sencilla la importancia del respeto, la comprensión y el cariño que hay que emplear cuando tratamos con otras personas.

Para que la conozcas mejor a Desirée y qué puede ofrecerte Semillas, sigue leyendo.

¿Cómo empezaste a ilustrar álbumes infantiles? 
Aunque estudié magisterio finalmente mi camino me llevó a dedicarme de manera exclusiva a la escritura y la ilustración. Hace cuatro años que me dedico a crear álbumes ilustrados. 
Lo que más me ha gustado siempre es escribir y dibujar, por lo que mis aficiones coinciden con mi trabajo. También me gusta mucho leer, el cine, la música, hacer puzzles, ir a mi casa del campo con mi familia y amigos. 
También me encanta contar cuentos, vivir ese momento con los peques que vienen a verme es mágico e irrepetible. 

¿Por qué quisiste ser maestra? 
Cuando tomé la decisión de ser maestra no sabía lo que la vida me tenía guardado, pero sí que quería que en mi futuro laboral tuvieran algo que ver los niños. Me formé con ilusión y respeto por la profesión. 
Finalmente se cruzó en mi camino la posibilidad de intentar ser escritora e ilustradora y quise, al menos, intentarlo. La apuesta me salió bien, crear álbumes ilustrados para mí es una forma de vida increíble. 

¿A quién va dirigido tu libro?  
La idea estaba en mi cabeza desde hace unos años, quería escribir otro libro donde se reflejara el respeto que siento hacia la docencia. No fue hasta que conocí a Elisa, la maestra de mi hijo Hani, que pude tener una musa que me ayudara a plasmar lo que quería contar.  
Es un álbum ilustrado que va dedicado a las personas que quieren un futuro esperanzador para el mundo, las que apuestan por crear un cambio real a través del amor y la enseñanza desde su vocación. 

¿Cual es el mensaje? 
Semillas habla de las necesidades de cada persona, de la diferencia que hay entre individuos y el respeto que debemos tener ante el crecimiento de los peques.  
El mensaje va dirigido a esos maestros y maestras que creen en esta manera de acompañar y enseñar en la infancia. Es una manera de agradecerles todo lo que hacen día a día, que es más de lo que puede parecer. 

¿En qué 3 valores consideras que han de educarse todos los niños?  
Creo que a los niños y niñas debemos enseñarles a ser empáticos, a tener respeto hacia los demás y hacia el entorno y cuidar del resto. El amor es la clave de todo. 

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