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¿Cuántas veces te has probado alguna prenda de ropa en una tienda, y a pesar de encantarte no te has atrevido a comprarla? Es demasiado corto, es demasiado chillón, dónde voy yo con esto, me van a mirar todos, etc.  O ¿cuántas veces has querido un cambio de aspecto con un corte nuevo de pelo y al final te lo has cortado como siempre: -Un poco las puntas y el flequillo- dices, con algo de pena por no atreverte.

No te preocupes, eso nos pasa a todos y todas. El miedo a destacar y al qué dirán es habitual, y más en una sociedad acostumbrada a juzgar a las personas que son diferentes y que destacan sobre los demás.

En 1951, el psicólogo Solomon Asch, llevó a cabo un experimento para comprobar la influencia que tiene nuestro entorno y la presión social en nuestra toma de decisiones.


Hizo varios grupos de ocho personas, los cuales debían decir, de entre varias líneas pintadas en una cartulina, cuál era más larga. Siete de los participantes estaban compinchados con el Dr Asch, y tenían la instrucción de decantarse por una de las líneas, que resultaba no ser la más larga. El fruto fue que, el 75% de los participantes experimentales (los que no estaban compinchados) eligieron la línea seleccionada por el resto de los compañeros, a pesar de saber que no era la elección correcta. Al preguntarles por qué lo habían hecho, la respuesta era común: se habían dejado influir por el resto de participantes.

De este experimento se saca una conclusión interesante que a día de hoy sigue generando fascinación a los estudiosos del comportamiento humano, y es, que nos dejamos influir más de lo que creemos, permitiendo que nuestra percepción se vea relegada a un segundo plano con tal de no ser juzgados si fracasamos en esa decisión.

Pero, ¿qué hay de malo en ser diferente? Te vamos a dar varios motivos de peso que te animarán a tomar tus propias decisiones sin miedo a ser juzgado o juzgada, o al menos, a que no te importe tanto como para verte obligado a seguir al rebaño, en contra de tus creencias, y disfrutar de ser diferente:

Piensa un momento en tus actores, escritoras, pintores y personajes favoritos. ¿Qué tienen en común? Que son diferentes al resto, y por ello captan tu atención, generando en ti un interés que te anima a seguirles e interesarte por ellos. Y en muchos casos son fuente de inspiración para crear cosas nuevas a partir de su trabajo o pensamiento.

Muchos diseñadores de moda inspiran sus colecciones en obras de diferentes artistas, llevando al estampado de las telas, motivos que forman parte de alguna pieza.  La firma Yves Saint Laurent recreó cuadros de Mondrian en varios vestidos. De la misma forma, Lisa Perry llevó a la pasarela una selección de creaciones de Roy Lichestein y Balenciaga reinterpretó las vestimentas que aparecen en obras de Velázquez, Goya o El Greco.

Pero el arte no solo inspira a los diseñadores. Por ejemplo, el artista suizo Paul Klee (1879-1940) fue la fuente de iluminación del escritor e ilustrador David McKee (UK, 1935), creador del famoso elefante multicolor Elmer. Un elefante que no se parece al resto, porque no es gris y siempre está haciendo reír a sus amigos. Elmer tiene ya más de tres décadas, ha sido traducido a medio centenar de idiomas y tiene su día propio.

Todos los años, a final de mayo se celebra el Día de Elmer, una jornada que sirve para visibilizar la amistad, como la que tiene Elmer con sus amigos, la confianza en uno mismo, valor que Elmer transmite al no sentirse raro por no ser como el resto, y la diversidad, ya que las diferencias abren un mundo de conocimientos diferentes a los tuyos y eso ayuda a enriquecer nuestra mente y nuestro corazón.

La gran familia de Elmer es el último libro del divertido elefante y en él nos presenta a su primo Wilbur, que es un bromista; a la tía Zelda, que está cada día más sorda pero que siempre cuenta divertidas historias; al abuelo Eldo, que parece que está perdiendo la memoria; a su amiga Rosa, que es muy tímida pero «muy especial»; al bebé elefante, que está muy triste porque ha perdido su osito de peluche, y a los jóvenes elefantes, que quieren descubrir cuál de ellos es el más rápido.


Este libro incluye actividades a pie de página para que los más pequeños interactúen con las escenas que aparecen en el cuento y refuercen el significado de los valores que en ellas se expresan. Es bonito educar a nuestros hijos mostrándoles que en el mundo hay muchas formas de ser, y que todas son  buenas.

Te dejamos unos enlaces de interés:

Pincha aquí para descargarte gratis los coloreables de Elmer y de más personajes.
Pincha aquí si quieres saber más de Paul Klee y ver algunas de sus obras en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

Y para terminar, te invitamos a ver un video muy interesante que muestra el experimento del Dr Solomon Asch.

 

 

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